Ser Padres

Aprender a nadar

A los tres años los niños ya son capaces de nadar, quizá no con total perfección, pero al menos pueden flotar en el agua y mover manos y brazos, aunque sea al estilo perrito.

Autor: Beatriz González
Aunque muchas piscinas admiten a bebés a partir de los cinco meses, hasta el tercer cumpleaños los niños no son capaces de adquirir autonomía en el agua ni desarrollar los movimientos propios de la natación. Además, a esta edad los pequeños ya atienden a las explicaciones del monitor y pueden dirigir sus movimientos conscientemente.

Poco a poco

La primera regla de oro es no forzarles, ya que es contraproducente. Lo único que se puede hacer para ayudar al niño a vencer su pánico es convencerle de que en la piscina no pasa nada.
Después, debes seguir los siguientes pasos:

Material de apoyo para aprender a nadar

  • Cinturón de tablas: es un cinturón con tablitas pequeñas que se pueden quitar y poner. El niño se mantiene a flote y puede moverse con libertad.
  • Tablas en el bañador: cuando ya no necesita casi ayuda para mantenerse a flote, las tablas se introducen en su bañador.
  • Tabla de corcho: Sirve para ejercitar las piernas mientras se mantiene la cabeza y la parte alta del tronco por encima del agua.
  • Barras de flotación: también conocidas como «churros» o «bastones», son barras de espuma flexible a las que el peque se agarra para practicar movimientos.

Ya no se usa en clases de natación


Asesora: Nerea del Barrio, directora técnica de Baby Swim.
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