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Mi hijo no quiere comer: ¿qué hago?

Los niños ‘poco comedores’ son una causa de angustia para muchos padres pero, ¿cómo podemos controlar esto y cómo podemos conseguir que coma con normalidad?

La inapetencia infantil es causa frecuente de consulta en pediatría. Los niños poco comedores suelen causar bastante agobio a unos padres que hacen lo imposible porque comience a comer algo.
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Cuando era pequeña, comía fatal. Tan, pero tan mal que mi madre, agobiada, me llevó a su pediatra de referencia: “Doctor, mi niña no me come”. ¿Sabéis cuál fue la respuesta del doctor? “Déjale, si no quiere comer, que no coma, ya comerá cuando tenga hambre, no te preocupes”. Mi madre siguió entonces los consejos del doctor al pie de la letra: si no quería comer, no me obligaba. Cuando me tocaba una toma de biberón (no pudo practicar conmigo la lactancia materna) me lo ofrecía. Si no me lo tomaba, se quedaba entero, pero jamás volvió a obligarme.
¿El resultado? A los pocos días tuvieron que llevarme de urgencias a que, en el hospital, volvieran a recuperarme. Aunque, a partir de ese día, los consejos que dieron a mi madre fueron bien distintos, la cosa no mejoró con el paso de los meses; y tampoco con el paso de los años.
Ella, que siempre ha tenido mucha imaginación para todo, se armó con un arsenal de juguetes acuáticos. Cada día, a la hora del desayuno, de la comida, de la merienda y de la cena, cargaba en un brazo la mochila con los juguetes y los tupper de comida casera y de la otra me llevaba a una fuente que tenemos al lado de casa. Y allí, mientras yo me entretenía jugando con los patitos de goma en el agua, al aire libre, ella me iba dando la comida. Yo comía, claro, porque no estaba prestando ‘atención’ a lo que tenía en el plato y, por tanto, apenas me daba cuenta. Pero, ¿era esa la mejor solución?
Si tenemos en cuenta la opinión de los expertos pediátricos en 2022, posiblemente no. Y es que, de acuerdo a Carlos González o a la AEP, una de las cosas que hay que hacer para que el niño aprenda a comer es quitar cualquier distracción de su alrededor para que se centre solo y exclusivamente en el plato de comida. Además, afirman que el BLW es un método muy eficaz para niños poco comedores.
Sin embargo, la realidad, y los padres de niños que comen mal estaréis de acuerdo, es bien distinta. Se acaba la paciencia y los padres, muchas veces, se agobian pensando en que pueda pasarle algo si no come.
Por eso, buscan las soluciones hasta debajo de las piedras.
Precisamente porque a mi madre le hubiera gustado saber esto y porque desde Ser Padres sabemos que hay muchas familias que nos lo agradecerán, hemos recopilado una serie de consejos perfectos para esos niños poco comedores. Después de leerlos, no te volverás a hacer la eterna pregunta de ¿cómo consigo que coma?

¿Qué hacer si tu hijo no quiere comer?

Si la hora de comer es, día tras día, una eterna lucha con tu hijo, aquí van una serie de consejos sacados directamente de la biblia de la alimentación infantil: “Mi hijo no me come”, del pediatra Carlos González:
  • No obligarle a comer: si algo dijo bien el pediatra a mi madre fue que no me obligase a comer. Pero hasta cierto punto. No es bueno insistir a toda costa en que se trague la comida. Quizás más tarde le apetezca un poquito más
  • Adaptar las cantidades de alimentos: no puedes echar la misma ración a un niño de cinco años que a uno de doce, pues sus necesidades son diferentes. Es bueno preguntarles, a la hora de servir, cuánto quieren. Y si se lo terminan todo, preguntar si quiere más
  • Olvídate de las chucherías
  • No le chantajees: “Si te lo comes todo, te doy un helado” o “Como no te lo comas hoy no sales al parque” son frases muy habituales pero igual de dañinas para los niños. No podemos utilizar la comida como chantaje emocional porque comerán por obligación
  • Déjale que coma solo: si no practicáis el BLW, igualmente no le digas ‘no’ si quiere coger él mismo la cuchara. Aunque tardes más, es mejor darles esa independencia
  • Verdura, la gran guerra: las verduras, el pescado o las legumbres suelen ser alimentos que los niños toleran poco. No pasa nada, basta con que se lo presentes de diferentes maneras (en cocinado y presentación) para que acabe gustándoles
  • No le fuerces a comer de todo, pero ofrécele todos los alimentos posibles: como decimos, cambiar la presentación o el cocinado son dos tácticas para que prueben alimentos nuevos, pero jamás le obligues a comer algo por la fuerza, porque terminará odiándolo para siempre
  • Quita de su vista cualquier distracción: a fin de que se centre únicamente en la comida

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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