Como dice Helena, “mami de tres” en la red social Tik Tok “somos su espejo, donde se quieren mirar y hay que tener mucho cuidado”.
La historia comienza cuando la hija de esta conocida tiktoker llega a casa comentándole a su madre lo que ve y lo que escucha que cuentan y hacen sus amigas en clase. A Helena se le disparan las alarmas porque entiende que no es un comportamiento lógico en un entorno de niñas de 9 años.
“He dudado mucho en hacer este video o no porque es un tema muy delicado” comenta ella en el principio del video que finalmente se decide a subir a su perfil de TikTok donde la siguen más de 600.000 personas.
Ni frivolizar, ni alarmar, sí estar atentos
“No quiero frivolizar con él pero creo que es algo que se debe hablar” continúa exponiendo Helena en su video porque reconoce que es un tema que “me da miedo”.
Con este video quiere animar a las madres y los padres a estar atentos al comportamiento de sus hijas, sobre todo y Helena les anima a que “si identificais algún dato o alguna cosa, que le deis importancia.”
“Mi hija viene contándome cosas de niñas que no comen nada, se ha llevado pastel de cumpleaños al colegio y no comen porque “eso engorda”, niñas que beben agua delante de todas las comidas para comer menos y tener menos hambre, que comen pepinillos que son muy diuréticos y engordan poco.”
Helena se emociona porque reconoce que está hablando de “niñas de nueve y diez años que se dan tips para no engordar” y es un tema que le asusta y le pone en guardia, la posibilidad de que “uno de mis hijos entre en un trastorno alimenticio me da pavor”, reconoce esta madre preocupada.
Por eso anima a los padres y a las madres a estar atentos al comportamiento de sus hijas porque como ella bien dice “una niña de nueve años no puede estar pensando en esto.”
Y sin embargo, sabemos que hay foros en las redes sociales en los que niñas de menos de 12 años se dan consejos y se enseñan técnicas para ocultar la pérdida de peso, como usar caramelos mentolados después de vomitar.
Atentos también a nosotros
Helena apunta también al comportamiento que a veces tenemos los adultos delante de nuestros hijos, sin darnos cuenta “decimos cosas que ellos escuchan porque son esponjas” aunque nosotros ni siquiera estemos hablando con ellos directamente.
“Somos su espejo, donde se quieren mirar y hay que tener mucho cuidado” con lo que decimos y cómo lo decimos, Helena añade que puede ser que sea “un tema que lo tenemos normalizado pero hay gente pasándolo mal con estos asuntos y hay que tener mucho cuidado”.
Es indudable que tenemos que estar atentos a lo que decimos y al comportamiento que puedan tener nuestras hijas e hijos, según los datos de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, la edad media de las personas afectadas por trastornos alimenticios, ha bajado de los 17 años en 2018 a los 12 años en 2023. Un descenso preocupante tanto para los profesionales de la salud como para las familias.
El científico y nutricionista, José Francisco López-Gil participó en un estudio internacional en el que, entre otros aspectos, se buscaba una explicación para este descenso en la edad de las niñas que se ven afectadas por un trastorno de la alimentación. Una de las hipótesis que se planteaban era la estrecha relación que tiene la infancia con las redes sociales.
Llegaron a la conclusión de que a un mayor tiempo de uso de las distintas redes sociales por las que se suelen mover los niños y las niñas, aumenta la posibilidad de desarrollar trastornos alimenticios. Por lo que sí, como bien señalaba Helena en su video, es importante que estemos atentos a cualquier señal que pudieran estar dándonos nuestros hijos e hijas.

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