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¿Cómo proteger a niños y bebés para que no cojan bronquiolitis?

En las últimas semanas, el virus que causa bronquiolitis en bebés y niños trae de cabeza a los pediatras: las urgencias están colapsadas. ¿Hay alguna manera de evitar que lo cojan?

Autor: Ainara Ortiz
“No te preocupes si coge algún virus en la guardería, eso le inmuniza”. Esta es, posiblemente, una de las frases más escuchadas unas semanas después de que comience el curso escolar. Sin embargo, este curso 2022-2023 trae una mala noticia a puertas de la Navidad: las plantas pediátricas de los hospitales de España están colapsadas. Los pediatras no dan abasto con los casos de bronquiolitis en bebés y niños que parece estar desbordada este año. ¿Lo peor? No saben cuándo empezarán a remitir.
“Manifestamos nuestra preocupación e incertidumbre por el incremento inesperado del volumen asistencial en las urgencias pediátricas en todo el territorio español en los últimos meses y los retrasos que está ocasionando en la atención de los pacientes”, explicaba la Asociación Española de Pediatría en un comunicado hace tan solo unos días. “El incremento se debe, en parte, al aumento de los casos de bronquiolitis asociadas al Virus Respiratorio Sincitial (VRS)”, continuaban en el comunicado.

Los síntomas más frecuentes de la bronquiolitis

Como nos explica la doctora María José Lirola, pediatra del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, los síntomas que se manifiestan en los pequeños son fiebre, mocos y tos, fundamentalmente. Tras pasar el periodo de incubación, a los dos y cinco días, la tos puede volverse más persistente, el niño puede perder el apetito, estar más irritable y, al tratarse de una enfermedad pulmonar, también puede experimentar dificultad para respirar (aumenta la frecuencia respiratoria y se observa retracción costal). En la auscultación, el médico puede escuchar sibilancias (como pitidos) y crepitantes (ruidos burbujeantes o chasqueantes)
En general, la mayoría de los niños que sufren esta patología respiratoria se recuperan en menos de siete días, aunque la tos puede permanecer hasta tres y cuatro semanas. Como señala la especialista en Pediatría, “en la mayor parte de las ocasiones (80%) se trata en casa, con medidas como antitérmicos, lavados nasales, dar de comer menos cantidades, más veces al día y colocando al niño en posición semiincorporada para facilitarles la respiración. Sin embargo, el 10-20% de los niños con bronquiolitis necesitarán hospitalización y, de estos , un 2% ingresará en cuidados intensivos”. De ahí que los expertos insistan en poner todas las medidas para prevenirlo.
prevenir la bronquiolitis

prevenir la bronquiolitis

Los niños prematuros, sobre todo los nacidos antes de las 32 semanas, los menores de 2 meses, los niños con cardiopatías congénitas, con enfermedades neuromusculares, con inmunodeficiencias y con enfermedades respiratorias de base, tendrán mayor riesgo de presentar la enfermedad grave. Además, la mitad de los bebés que sufren bronquiolitis se quedan con los bronquios más sensibles a otros virus respiratorios y van a sufrir más bronquitis de repetición los primeros años de vida.

¿Se puede proteger a bebés y niños de contraer bronquiolitis?

Como explica la AEP, el virus que causa la bronquiolitis es el Virus Respiratorio Sincitial, más conocido por sus siglas, VRS. Un virus con el que todas las familias conviven todas las temporadas de invierno, pero que este año, además de aparecer antes, lo ha hecho cuando los niños no están inmunizados: las medidas sanitarias de estos dos últimos años para evitar contagios por COVID-19 han terminado evitando que se contagien de VRS y que, por tanto, hayan llegado sin inmunizar a 2022. “La causa más probable de esta situación es la falta de circulación de estos virus en los dos últimos años y la ausencia de inmunidad en los niños de menor edad que, sumada a la retirada de las medidas de protección, ha desembocado en esto”, manifiesta la AEP.
Por eso, en las últimas semanas, una de las mayores preocupaciones de todos los padres es saber si existe alguna manera de proteger a bebés (los más afectados) y niños pequeños contra el VRS y, por ende, protegerlos de la bronquiolitis.
La respuesta es sí:
  • El lavado de manos ha de ser frecuente: es la principal medida para evitar el VRS. muy importante, sobre todo, antes de coger a un bebé, ya que el virus puede permanecer hasta 90 minutos en las manos
  • La mascarilla en determinados ámbitos: “La mascarilla es una barrera para no inhalar las partículas de virus potencialmente contagiosos. Como medida preventiva, impide la propagación del virus de la gripe, bronquiolitis o bacterias causantes de neumología, tuberculosis o varicela pero al mismo tiempo evita contagiar a quienes tenemos alrededor”, explica Adelaida Sánchez Bacallao, jefa del servicio de Pediatría del Quirónsalud Marbella
  • Mucho cuidado con las visitas: hay que recordar que los bebés tienen las defensas menos desarrolladas y que se debe evitar que las personas resfriadas se acerquen a ellos, sobre todo, de octubre a enero. “Hay que tener en cuenta que la bronquiolitis está producida por un virus respiratorio que, normalmente, originan solo resfriados, pero que en lactantes y bebés, con el sistema inmunológico menos desarrollado, puede progresar y afectar a los pulmones”, alertan desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.
  • Utilizar pañuelos de papel desechables y lavarse las manos después de usarlos
  • Toser en el antebrazo y hacia el otro lado de la persona
  • Ventilar todas las estancias de la casa
  • Mantener una buena higiene
  • No fumar dentro de casa o en el coche
  •  Lavar con agua y jabón los objetos que toca los bebés
  • Tener mucho cuidado con los besos, ya que pueden transmitir virus respiratorios
  • Está demostrado que la lactancia materna también inmuniza a los bebés

Cuanto menos medidas de seguridad, más incidencia

La incidencia de esta dolencia, según nos cuenta la doctora Lirola, es alta. En torno al 2% de los niños menores de 1 año tendrán un episodio de bronquiolitis aguda (normalmente por virus respiratorio sincitial, VRS).
“Debido a las medidas de distanciamiento social, lavados de manos y uso de mascarillas durante la temporada 2020-21, prácticamente no tuvimos bronquiolitis. Hubo una disminución de esta enfermedad de aproximadamente el 90%. También sucedió con la gripe”, afirma la doctora. Pero no está ocurriendo lo mismo este año.
De hecho, los médicos alertan de que las urgencias se están colapsando. “Hemos vuelto a hacer vida prácticamente normal, por lo que se ha vuelto a las mismas cifras, incluso, más altas de otras temporadas de circulación de virus y contagios. Las urgencias pediátricas de nuevo se están viendo casi colapsadas por cuadros fundamentalmente respiratorios y digestivos”. La experta añade que “estamos asistiendo en las últimas semanas a un brote inusual de la infección por VRS por su precocidad e intensidad”.
En este sentido, otros expertos coinciden en afirmar que el buen uso de las medidas higiénico-sanitarias adquiridas durante la pandemia de la C OVID -19 facilitó el control de las infecciones por VRS durante el invierno pasado.
Sin embargo, esto también puede contribuir a una mayor incidencia este año. El doctor Manuel Sánchez Luna, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, apuntó, durante un evento para presentar el proyecto ‘Universo VRS’, de AstraZeneca, que “este año, el VRS puede comportar un aumento de casos. La coexistencia con la COVID-19 durante el año pasado ha producido una ausencia generalizada de anticuerpos en la población de riesgo y puede afectar esta vez también a niños más mayores. Además, la muy limitada circulación del VRS durante el pasado invierno ha provocado un menor refuerzo inmunológico a nivel poblacional”.

El tratamiento más efectivo para la bronquiolitis en bebés

Actualmente, el tratamiento para esta enfermedad es sintomático, y aunque se están haciendo investigaciones y avances importantes en este sentido, no se dispone aún de uno curativo.
El abordaje terapéutico se centra en las medidas de sostén: hidratación adecuada, fraccionar las tomas o las comidas, higiene de las vías respiratorias altas y procurar que el pequeño mantenga una posición semiincorporada que le permita respirar mejor. Además, apostilla Lirola, ”habrá que evitar fumar en el entorno del niño y se mantendrá una temperatura adecuada en la estancia. La mayoría de los pequeños se manejarán de forma adecuada en sus domicilios siguiendo estas medidas, aquellos que no se alimenten bien y que presenten un aumento del trabajo respiratorio serán los que necesitarán hospitalización”.
Por supuesto, como padres, no podemos medicar a nuestros hijos sin la prescripción médica, puesto que existe el riesgo de enmascarar un problema y agravar la patología.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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