Ser Padres

Las cosas que todos los niños tienen que hacer antes de que acabe el verano

El verano empieza hoy, 21 de junio. Por delante, los niños tienen tres meses para hacer todas las cosas que nosotros hemos hecho y que ellos se merecen vivir. ¡No cuestan dinero y aportan mucha felicidad!

Cuando llega junio comienza una aventura que dura dos y meses y medio antes de volver al cole. El verano es famoso por el calor, por las vacaciones pero, sobre todo, por ser la época más mágica del año.
Aunque los campamentos, los planes que nos proponen diferentes fundaciones o las manualidades en casa pueden ser planes geniales para que el aburrimiento no pille por sorpresa a los niños, es cierto que existen actividades que seguro no habíais pensado y que pueden hacerles muy felices: talleres, excursiones, ludotecas...
La vida se compone de pequeños momentos, de planes que no tienen valor monetario pero que llevan consigo gran carga emocional. Permitir a los niños disfrutar de ellos en su infancia, puede ser una idea fantástica para ayudarles a crecer felices.
Podemos aprovechar las vacaciones de verano para ayudarles a aprender jugando un montón de cosas: el sentimiento de responsabilidad (recogiendo y colocando todos los juguetes), el de sociabilizar y compañerismo (haciendo nuevos amigos o jugando con el agua) o enseñarles la importancia de la diversión gratis en la infancia: no hacen falta juguetes ni pantallas para pasar un rato perfecto en compañía de los mejores amigos.
Además, podemos aprovechar las vacaciones en la playa para que repasen todo lo aprendido durante el curso a través de juegos en la arena. Podrán aprender de astronomía investigando por qué cambian las mareas. De hecho, tal y como afirman desde Alupé, la marca de juguetes, "jugar en la arena les ayuda a desarrollar su capacidad psicomotriz, su equilibrio y su destreza manual".
Para todos los que no puedan ir a la playa, los paseos por la naturaleza también son reconfortantes y reportan múltiples beneficios. Tal y como comenta el neurocientífico Álvaro Bilbao, con esta genial experiencia, las mentes de los niños y las de los adultos se abren hacia nuevas experiencias. Si el campo os pilla lejos, siempre queda una última opción: montar unas cabañas en el salón y dormir allí.
En definitiva, existen un montón de planes que no valen dinero y que quedarán grabados en la retina de los niños para toda la vida. Ximena Maier acaba de lanzar un libro titulado "El arte de pasarlo bien" en el que nos expone 50 ideas diferentes para entretenerse en cualquier parte. Para llevarlos a cabo nosotros también tenemos que sacar el niño que tenemos dentro y transmitirles toda la alegría del mundo. Por ello, hemos recopilado un montón que nos parecen de lo más interesantes.
tracking