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Tos irritativa en niños: ¿cómo diferenciarla de las demás?

La tos irritativa infantil está presente en la mayoría de los cuadros catarrales y enfermedades de la infancia. Sin embargo, existen otras ‘toses’ que también podemos identificar en nuestros peques. Te ayudamos a diferenciarlas con ayuda de esta guía.

Autor: Lidia García-Fresneda

Tos perruna

La tos laríngea, a pesar de lo alarmante que parece, no suele implicar gravedad.
Su origen suele ser una laringitis espasmódica, una infección vírica que da lugar a una inflamación de la laringe y que se cura sola.
Desaparece sola.
La laringitis dura entre tres y cinco días. Si la tos perdura, va acompañada de fiebre prolongada o afectación del estado general, debemos llevar al niño al médico cuanto antes.

Tos húmeda

Esta tos es densa, lenta y empeora considerablemente por la noche. La nariz puede aparecer seca, pero por el sonido de cada tos sabemos que todos los mocos están ahí, en el pecho de nuestro hijo.
La tos húmeda indica secreciones bronquiales en los alveolos (pequeños sacos de aire de los pulmones) y se relaciona con procesos infecciosos.
Hay que mantenerse alerta ante otros síntomas: dificultad para respirar, fiebre alta persistente, fatiga o pérdida del apetito nos avisan de algo más serio como una gripe, una bronquiolitis, una respuesta asmática o una neumonía. Suele requerir un tratamiento de fondo.
Como esta tos apunta a un proceso infeccioso, es imprescindible su evaluación por parte del médico.

Tos irritativa o tos seca

El niño tiene muchos mocos en la nariz, quizá también fiebre, y una tos irritativa, seca, ronca... Esta tos y los síntomas que la acompañan pueden mantenerse invariables una semana o pueden empeorar en unos días.
La mayoría de las veces la tos seca es parte de un catarro y está provocada por la inflamación de la faringe. Aunque sea llamativa, si va acompañada de muchos mocos y fiebre que remite en dos o tres días, no suele ser preocupante.
Si al niño le duele mucho la garganta al toser, es posible que le prescriban antiinflamatorios. Tanto el resfriado como la gripe se curan solos, sin necesidad de medicación, con reposo y tranquilidad si el niño está abatido. La tos desaparecerá sola en unos días.

Tos ferina

Nuestro hijo pequeño tiene fuertes ataques de tos, cada pocos minutos, que lo dejan sin aliento. Esta tos suele acompañarse de un esputo blanco, perlado, pero no muy grande. Los pequeños pueden vomitar del esfuerzo y los menores de tres meses, incapaces de toser tanto, realizan pausas de apnea (se quedan sin respiración durante unos segundos). Se trata de una tos seca, irritativa y bastante invalidante.
Está provocada por una infección bacteriana originada por la Bordetella Pertussis, una bacteria muy contagiosa contra la que se vacuna a los bebés desde los dos meses. Gracias a las vacunas hoy no es fácil ver la enfermedad en estado puro, pero no todos los niños están inmunizados y además existe una generación de adultos y adolescentes mal vacunados que puede contagiar la enfermedad a los más pequeños.
Si la tos de nuestro hijo (que achacamos a un resfriado) empeora después de unos días y empieza a parecerse a la descrita, es primordial acudir rápidamente al médico.

Tos con pitos

Cada vez que nuestro hijo tose, o incluso respira, parece estar soplando por un pito que suena dentro de su pecho.
El origen de esta tos es el «cierre bronquial», y es típica de procesos asmáticos y bronquiolitis. Si la tos se da en invierno y en niños menores de dos años es probable que estemos ante una bronquiolitis; si aparece en primavera podemos sospechar una alergia. El asma no tiene edad, aunque es más habitual en niños mayores.
Lo primero es acudir a un especialista para establecer un diagnóstico. Los tratamientos son diferentes en función de la causa. Si a nuestro hijo le diagnostican asma es importante hacer un plan preventivo. Si finalmente se llega al ataque de asma, este se resuelve con broncodilatadores, esteroides inhalados y antileucotrienos, inhibidores de las sustancias que provocan el cierre de los bronquios.
Las bronquiolitis son más complejas de tratar, ya que están causadas por el virus respiratorio sincitial, que no siempre responde adecuadamente a un tratamiento. En realidad la bronquiolitis solo se pasa una vez en la vida, como el sarampión; el resto de las veces que creemos estar ante la enfermedad estamos ante cuadros relacionados con el primer episodio.
Tras la bronquiolitis los pulmones del niño suelen quedar muy sensibles, por lo que responden exageradamente ante cualquier cuadro vírico sin importancia. Entre los cuatro y los seis años los pulmones maduran y no suelen quedar secuelas. Si la tos de estos episodios es demasiado molesta, el médico recetará un broncodilatador.

Tos por cuerpo extraño

Nuestro hijo no tiene otros síntomas como congestión o fiebre, pero sufre una tos constante y persistente, que no para nunca. La constante no desaparece nunca, ni de día, ni de noche, ni de un día para otro; la persistente aparece y desaparece, puede que con apenas un día de diferencia, y tiene su origen en procesos víricos repetidos.
Ante una tos persistente podemos sospechar sobre todo la presencia de un cuerpo extraño alojado en los pulmones del niño. Puede haberlo introducido por la nariz, pero también por la boca. Los cacahuetes y las pipas son los cuerpos extraños que se encuentran con más frecuencia en los pulmones de los niños pequeños. Cuando no conocemos el origen de la tos no debemos darle nunca antitusígenos.
Si nuestro hijo tose persistentemente sin causa aparente, debemos llevarlo al médico, quien puede pedir una radiografía para averiguar si tiene un cuerpo extraño (este no siempre se ve). Una vez detectado, se lo extraerán con un broncoscopio.

Tos nerviosa

La tos nerviosa o psicógena es una tos seca, irritativa, que no tiene por finalidad expulsar moco.
Puede tener en su origen una situación de estrés. Puede ser crónica (durar varias semanas) y es más común en los adultos.
Cesa sola por la noche, cuando el niño está relajado, síntoma que la dierencia de una tos relacionada con una enfermedad.

Asesor: Dr. Javier Pérez Frías, neumólogo infantil y profesor titular de Pediatría de la Universidad de Málaga
Fuente: Istock

tosFuente: Istock

La tos infantil es muy común. En temporadas de otoño e invierno suele venir dada por los diferentes virus respiratorios como la gripe o el catarro. En primavera, sin embargo, la causa principal suele ser las diferentes alergias.
Aunque la más común es la tos irritativa o tos seca, lo cierto es que debemos estar atentos porque hay muchos tipos de 'toses' y, en función de los síntomas de cada una, podremos identificar a qué se debe y si debemos alertarnos o no.
A continuación te proponemos una guía muy completa sobre toses infantiles.
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