Ser Padres

Mil y una formas sanas de dar chocolate a tus hijos (sin abusar)

Aunque te parezca imposible, existe el chocolate sin azúcares y con menos calorías que los que estamos acostumbrados a tomar. Es más sano y hay mil maneras de presentarlo para que nuestros hijos puedan disfrutar de él, sin pasarse.

Autor: Niklas Gustafson
Han pasado muchos, muchísimos años desde aquellas tardes en que nuestros padres -e incluso nuestros abuelos- merendaban pan con chocolate. El mundo ha cambiado y nuestras costumbres también pero el gusto por el cacao en todas sus formas permanece inalterable de generación en generación. Y no nos engañemos, el chocolate, según cómo esté hecho, en qué cantidades y de qué tipo, es bueno para los niños. Está demostrado que el cacao tiene múltiples propiedades nutritivas: contiene fibra y magnesio, les ayuda a concentrarse y mantener el buen humor, entre otras cosas. ¡Además está riquísimo!
Eso sí, como padres, sabemos que no todo vale. Nos preocupa qué chocolate le damos a nuestros hijos y con qué se lo damos. Hay muchas formas de tomarlo y no todas son iguales. Para empezar, cuando elegimos el producto en el supermercado debemos prestar mucha atención a la etiqueta, ya que muchas opciones que encontraremos en un lineal no son saludables. Como especialista en nutrición, aconsejo buscar aquellos cacaos y chocolates que tengan el menor grado de procesamiento posible. Evitar los que contienen azúcar refinado y edulcorantes artificiales y, en caso de las cremas de cacao, prestar atención a componentes como los aceites hidrogenados, que también son muy poco saludables. Precisamente esta falta de opciones saludables en los chocolates es lo que me hizo investigar y desarrollar los primeros chocolates y crema de cacao que no llevan ni azúcares añadidos, ni edulcorantes.

Crea tus propios clásicos

Para disfrutar con tus hijos de todas las propiedades del cacao y de pasar más tiempo juntos, podéis hacer vuestras propias cremas de cacao para untar. Basta con mezclar una taza de avellanas peladas y tostadas, una taza de nueces de macadamia y 120 gramos de cacao soluble (sin azúcares ni edulcorantes)  en una procesadora de alimentos o una batidora potente. Agregamos 120 ml aceite de coco y 60 ml de agua y ya está lista para untar.
Esta misma crema podemos utilizarla, por ejemplo, con unas crepes de avena. La receta es extremadamente sencilla y saludable. Combina cuatro huevos, una taza de harina de avena, una taza de proteína vegana de vainilla o aroma de vainilla, un vaso de leche, dos pizcas de sal y dos cucharaditas de mantequilla. Batimos todos los ingredientes y expandimos cuidadosamente por la sartén engrasada con mantequilla.
Si te apetece fabricar tu propia tableta de chocolate con frutos secos, es también  fácil y puede ser muy divertido. Mezcla media taza de manteca de cacao, media taza de cacao en polvo, media taza de azúcar de coco o de miel (que son endulzantes naturales mucho más sanos)y un tercio de taza de semillas de calabaza, pistachos, almendras... Si te apetece, puedes completarlo con sal en escamas, a tu gusto.

Prueba cosas nuevas

Junto a estas fórmulas más clásicas, también podemos probar otras formas menos conocidas pero muy ricas de comer chocolate. Por ejemplo, con unas hojas de gelatina neutra y cacao puro podemos hacer un postre delicioso, que quedará perfecto si rematamos con unos frutos rojos.
Otra combinación poco conocida y deliciosa es el mugcake de açaí y avena de chocolate. Se hace muy rápido en el microondas y los resultados son espectaculares. Basta con mezclar 1 huevo, 40 gramos de harina de avena sabor chocolate, 30 g almendra molida o harina de almendra, media cucharada de levadura, 40 gramos de queso fresco batido o yogur griego, un cuarto de taza de taza leche; cuando la mezcla está homogénea se añaden 3 cucharadas de açaí en polvo o triturado, y justo antes de meterla en el microondas unos trocitos de chocolate para que se derrita y le dé jugosidad...

Magdalenas saludables

Otra receta sencilla para poner en práctica con tus hijos, y muy apropiada para las meriendas de frío, son las magdalenas de plátano, avena y chocolate.  Para hacerlas hay que mezclar primero dos platas y tres huevos haciendo una pasta regular. Después, se añaden dos cucharadas de avena de chocolate y una de proteína de chocolate -o avena en polvo-. Para que la mezcla quede más fluida se puede añadir un poco de leche de almendras. A esta masa le añadimos un puñado de almendras troceadas, o del fruto seco que más nos guste. Las colocamos en sus moldes -los de silicona son muy cómodos para desmoldar- y las horneamos unos doce a catorce minutos a 180°.
Sea cual sea la forma que elijas, debes saber que hay alternativas saludables y ricas para disfrutar, tanto del cacao como del chocolate con tus hijos. Les ayudarás mucho si procuras que se involucren, desde pequeños, en su alimentación, que aprendan a escoger bien y a comer sano, que no significa, en absoluto, renunciar al dulce.
Artículo elaborado por Niklas Gustafson, experto en nutrición y Cofundador de Natruly
tracking