Ser Padres

¿Cómo reciclar y reutilizar las cosas de un bebé? Los trucos de nuestras lectoras

Zapateros con latas de leche de fórmula, cajas de pañales como organizadores de ropa, baberos para guardar peluches... Estos son los trucos definitivos para reciclar las cosas de un bebé.

Ingenio, creatividad e imaginación. Esos son los tres ingredientes básicos de los trucos ecológicos de las madres y padres que leen nuestra revista. Trucos de decoración con materiales reciclados, ideas para ahorrar agua, muebles reutilizados…
A todos nos da pena desprendernos de las cositas de nuestros bebés: los biberones, esos calcetines pequeñitos o la ropita. Pero... ¿sabías que pensando un poco podemos darles una vida nueva? No te pierdas estas ideas: están basadas en la experiencia de las madres.
reutilizar ropa bebé

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Muebles reciclados para el bebé

¿Cómo? Así: si tienes algún mueble, como una cómoda, que piensas que no puedes utilizar, es tan sencillo como forrarlo con papel adhesivo de dibujos infantiles, ponerle unos tiradores divertidos y un cambiador encima. ¡Será una mesa perfecta para guardar su ropita y poder cambiarlo encima!
Otra lectora nos cuenta que, en su caso, ha aprovechado un verdulero (el típico mueble de cocina para guardar frutas y verduras) que ha decorado ella misma. Forró los cajones con paños confeccionados en forma de cruz (el centro del paño lo encajó en el fondo del cajón y la tela sobrante la dobló hacia afuera para cubrir los laterales). Para fijarlo, ató las esquinas con lazos.
Por último un truco para hogares con poco espacio: escoger un cambiador de pared que, después, podrá ser su escritorio (bastará con quitar la colchoneta cuando el niño crezca lo suficiente).

¿Cómo hacer organizadores con productos reciclados?

Cuando mi hijo pequeño dejó de usar los biberones, le regalé varios al mayor para que los decorara y guardara sus lápices (así, además, atenúo sus celos) y el resto los uso yo para guardar especias, como medidores...
Las cajas de pañales de mi bebé las fui guardando y, a medida que creció, las decoré para guardar dentro toda su ropita.
Con las bobinas o los soportes de los CD se pueden fabricar unos originales y prácticos colgadores para decorar las habitaciones de vuestras hijas. Es muy sencillo, únicamente hay que decorarlos con pegatinas, letras, figuritas de foam, botones etc. Para fijarlos a la pared, puedes utilizar velcro adhesivo en la parte de atrás o sujetarlos con una alcayata, aprovechando el agujero que suelen tener estos soportes. El resultado es de lo más vistoso. Son perfectos para colgar las diademas y collares de las niñas.
Estos días he estado haciendo limpieza y se me ha ocurrido una segunda utilidad para una piscina hinchable que se le ha quedado pequeña al niño: es una buena forma de mantener ordenados los balones y pelotas de distintos tamaños que acumulan los peques. Tiene todo así a mano pero en un recinto limitado sin que aparezca como desordenado. Además le doy un segundo uso a la piscina y… ¡Al peque le ha encantado la idea!
Si te gusta el portapañales de tu hijo, hay una manera de darle una nueva vida cuando los niños crecen: consiste en utilizarlo como estantería. Solo hay que meter en los apartados para los pañales los libros que más le gusten, así siempre los tendrá a mano y ordenados.
Hay muchas cosas que después de que el niño crezca no vas a necesitar. El dosificador de leche y papillas es una de ellas. Aprovéchalo para guardar plastilinas del niño, que siempre están por medio. Así puedes tenerlas ordenadas por colores y siempre limpias.
Con las latas de leche de fórmula de los bebés, podemos hacer un bonito zapatero. Se pintan de colores y se pegan unas a otras tumbadas, como los tubos que hay en los parques para niños. Es muy decorativo y así enseñamos a los niños a que ordenen sus zapatitos y a reciclar y reutilizar las cosas.
Guardo los calcetines que se les quedan pequeños a mis hijos o desparejados para hacer calendarios de Adviento para Navidad: he pintado un número del 1 al 24 en 24 pinzas de tender la ropa de madera, las he decorado con rotulador dorado y rojo permanente y he colgado un calcetín con cada pinza en una cinta. Cuando llegue diciembre, en cada uno pondré una pequeña sorpresa (un caramelo, una moneda de chocolate, un clip para el pelo, un pequeño juguete...) para cada día, hasta el día de Navidad. ¡Y así enseño a los niños a reciclar y reutilizar!

Ropa y limpieza: reutizar y reciclar

Para decorar la habitación, fiestas o momentos especiales queda muy vistoso si hacéis unas guirnaldas de telas recortadas de las camisetas que se les van quedando pequeñas. Con trozos triangulares o con la forma que se prefiera y sus personajes favoritos, ¡les encantará verlos colgados en línea!
Mi hijo de nueve meses desgasta en seguida la zona de los dedos en los pijamas con pies. Para que le duren más tiempo, les coso unos calcetines del mismo color del pijama. También puedes utilizar calcetines de otros colores que hagan contraste.
Si te da pena tirar los baberos más bonitos de tu hijo, puedes coserlos en un cojín de modo que queden como bolsillos. Luego mete dentro los peluches pequeñitos. A tu peque le encantará.
La ropa que más te gusta de tus hijos también es la que más se mancha, porque se la pones mucho. Cuando hay alguna mancha que no puedo quitar en una prenda bonita, me invento un dibujo que pueda tapar la mancha y lo pinto con pintura para camisetas. ¡Algunas quedan muy bonitas, y la niña puede seguir poniéndoselas!
Para la vuelta al cole podemos reutilizar las mochilas del año pasado si les cosemos unos bolsillos de tela vaquera y les añadimos parches de otros dibujos, por ejemplo, un pitufo. ¡Ya está a la moda de este curso! Y sin tener que comprar otra.
Os habréis dado cuenta de lo caras que son las perchas para bebés. Una buena manera de ahorrarse ese dinerito es coger las pechas que te dan en la mayoría de los comercios o si no pedirlas, ya que normalmente no las vuelven a usar y van directamente al contenedor. Es una forma de ahorrar y reciclar perfecta.
Para limpiar las cremalleras de la ropa de los peques que se mancha con los purés; para limpiar las ranuras más inaccesibles de los juguetes de los peques; para limpiar las pulseritas, esclavas y pendientes del bebé o de la mamá...¡y para frotar las manchas difíciles en sitios difíciles!
Tengo un cambiador con bañera incluida. Al principio, cuando bañaba al niño, tiraba el agua por el retrete. Ahora cada vez que lo baño guardo el agua para utilizarla por la noche. Así ahorro agua y además no hacemos ruido con la cisterna por las noches.
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