Salud de la mujer

Qué es el útero invertido o en retroversión

Esta afección es bastante común y aunque hace unos años se pensaba que podía dificultar el embarazo, actualmente no todos opinan lo mismo. Hablamos del útero invertido, retroinvertido o en retroversión.

Qué es el útero invertido o en retroversión

Se habla de útero invertido o en retroversión cuando el útero de una mujer se inclina y apoya hacia el recto y la columna vertebral, es decir, se dirige apuntando hacia la espalda y no hacia el abdomen y la vejiga, como normalmente hace.

¿Qué es?

Como adelantábamos antes y como explica el doctor José Luis Herraiz, especialista en ginecología y obstetricia del Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime (Castellón), el útero retroinvertido o en retroversión es una variante anatómica normal de la mujer, que significa que el útero se encuentra orientado hacia atrás en lugar de hacia delante, tal como lo presentan la mayoría de las mujeres. 

La retrodesviación uterina es una condición bastante común que afecta aproximadamente a un 20-30% de las mujeres y en la mayoría no presenta niguna manifestación clínica. Esta variabilidad anatómica puede sucederse como consecuencia del debilitamiento de los ligamentos pélvicos cuando se llega a la menopausia o, por ejemplo también por el agrandamiento del útero que se produce cuando quedas embarazada.

Asimismo puede pasar que se deba a un cúmulo de adherencias pélvicas de tejido cicatricial derivadas de enfermedades como la endometriosis, salpingitis o inflamaciones pélvicas. En estos casos una intervención quirúrgica puede tornarse necesaria a fin de eliminar las adherencias y conseguir que el útero vuelva a su posición natural.

Nos encontramos con que cuando el útero está en una posición de retroversión por causas naturales no suele ser necesario un tratamiento, sino que es una particularidad más del cuerpo de la mujer.

Diagnóstico

Un examen pélvico suele ser suficiente para mostrar la posición del útero, este se realiza mediante una exploración vaginal o tacto bimanual, también puede emplearse una ecografía con el mismo objetivo. Sin embargo, ocurre a veces que un útero invertido puede confundirse con una masa pélvica o con un crecimiento de fibroma, en estos casos un examen rectovaginal ayudará a diferenciar entre una masa y el útero en retroversión. También se puede optar por un examen de ultrasonido que revelará la posición exacta del útero.

utero retroinvertido

¿Es genético o se produce por algún problema?

El útero retroinvertido, según explica el especialista en ginecología José Luis Herraiz, puede ser congénito o adquirido. En el primer caso la mujer ya nace con esta posición uterina que adquiere de manera natural durante su etapa de desarrollo fetal. La forma adquirida es secundaria a determinadas patologías que hacen que el útero adopte esta forma. Las causas más frecuentes son la endometriosis y la enfermedad inflamatoria pélvica.

¿Duele?

Encontramos diversidad de reacciones frente a esta afección: muchas mujeres no presentan dolores diferentes a los que podría tener cualquier otra persona, otras acusan un dolor agudo en la zona lumbar generalmente durante el periodo premenstrual y algunas otras tienen la sensación permanente de que esa zona se estira hacia abajo, lo que provoca que las relaciones sexuales puedan resultar dolorosas.

Útero invertido y embarazo

La medicina avanza y con ella sus descubrimientos. Con anterioridad se creía que el hecho de que el útero se encontrara posicionado hacia atrás, en lugar de hacia delante, podía dificultar el hecho de quedarse embarazada, sin embargo, actualmente la mayoría de especialistas coinciden en que esta característica del cuerpo de la mujer no dificulta la concepción

"Habitualmente el útero retroinvertido no presenta ningún problema a la hora de la concepción, durante la gestación ni tampoco en el proceso del parto. Solo en los casos en los que la retroinversión esté producida por enfermedades relacionadas como la enfermedad inflamatoria pélvica o la endometriosis, podremos encontrar problemas para la concepción", asegura el especialista José Luis Herraiz. 

No obstante, es cierto que la posición natural o normal del útero facilita el acceso de los espermatozoides y por lo tanto puede ser necesario consultar al ginecólogo para que este evalúe si la posición anatómica particular del útero puede entrañar alguna dificultad a la hora de concebir o no.

Una vez embarazada es importante conocer la particularidad de que la retroversión uterina adquiere naturalmente la posición de anteversión (hacia delante) como consecuencia de su propio peso, por lo que hablamos de que el útero se suele verticalizar hacia el principio del cuarto mes de embarazo. Si no se corrige de manera natural por el propio crecimiento uterino durante el embarazo, presionará a las estructuras vecinas, es decir, al crecer la pelvis comprimirá la vejiga urinaria o uréteres y el colon o recto, complicando el poder orinar y defecar, en ese caso particular el ginecólogo "manipula" el útero para verticalizarlo, mediante una maniobra bajo anestesia en el quirofano, de esa manera, el embarazo continuará con su desarrollo normal.

¿Tiene tratamiento o requiere algún cuidado médico especial?

Al considerarse una variante anatómica normal, de entrada no precisa ningún tipo de tratamiento. "En el caso de presentar manifestaciones clínicas, podemos encontrar dolor con las relaciones sexuales, síntomas menstruales más intensos y, en casos extremos, estreñimiento. En estos casos trataremos los síntomas específicos que presente la paciente", aclara Herraiz.

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