Cuidado de la lactancia

Cremas para los pezones: ¿qué debemos tener en cuenta para elegir?

El cuidado de la piel durante el embarazo es fundamental, y durante la lactancia materna lo es aún más, en especial en los pezones, que es común que estén más doloridos y agrietados.

La lactancia materna ofrece una forma maravillosa de relacionarte con tu bebé, sin mencionar muchos de los beneficios que supone también para la salud de los dos. Pero como probablemente sepas, amamantar no es tan fácil como en un principio podrías haber llegado a pensar. 

Al contrario, es necesario un poco de tiempo para acostumbrarse a trabajar juntos, y durante el proceso de aprendizaje, es probable que se experimente algo de incomodidad, en particular dolor en los pezones y piel seca, sensible y agrietada.

Por suerte, la buena noticia es que desde el momento en el que el bebé perfeccione la succión y su forma de agarrarse, lo más probable es que el dolor y las molestias desaparezcan. Mientras tanto, es posible encontrar la mejor crema para los pezones que ayude positivamente a la hora de aliviar los síntomas

Y es que simplemente con frotar un poco de crema se fomentará la curación, y puede hacer que, al final, la experiencia de amamantamiento se vuelva mucho más sencilla y cómoda.

Empezando por el principio: ¿qué buscar en una crema para los pezones?

No todas las cremas concebidas para los pezones son iguales. Y con tantas opciones disponibles en tiendas especializadas y supermercados, es normal que la tarea de escoger la más adecuada, se vuelva difícil. Existen algunas pautas que podrías tener en cuenta y que te facilitarán el proceso de elección: 

  • Fíjate en los ingredientes. No hay duda que las opciones más naturales y orgánicas son muchísimo mejores en una crema para pezones, dado que no debemos olvidarnos que el bebé la ingerirá mientras amamanta. Por tanto, debes alejarte de aquellas cremas que contengan ingredientes artificiales y que no sean seguros para el bebé. Además, también debes tener en cuenta otros ingredientes nocivos, como: parabenos, petróleo y trietanolamina. Mientras que, para ti, también existe un ingrediente que debes evitar por ser extremadamente seco, pudiendo empeorar la calidad de la piel con el paso del tiempo: el alcohol.
  • Prueba la textura. Algunos bálsamos, cremas y ungüentos pueden ser tremendamente difíciles de aplicar, lo que puede volverse aún más complicado si el área donde deseas colocarla está sensible y dolorida. En estos casos lo más adecuado es optar por cremas que tengan una textura más bien suave.
  • Evita las cremas con fragancias. Después de todo, no debes olvidarte que, probablemente, los olores, aromas y fragancias no acaban por mejorar el proceso de lactancia, a la par que el bebé, que es sensible a éstas, incluso podría llegar a negarse a alimentarse. ¿Las mejores cremas? Aquellas que no solo contengan ingredientes naturales sencillos, sino que no contengan perfume.
  • Suprime las cremas con agentes anestésicos. Si bien este tipo de cremas son ideales para aliviar y calmar el dolor de los pezones, no son en absoluto positivos para el bebé, ya que puede adormecer la boca del pequeño lo suficiente como para afectar a sus habilidades de succión.

Por otro lado, quizá no sepas que la leche materna se convierte en un humectante seguro, que además se caracteriza por estar fácilmente disponible, y puede ser utilizada para calmar el dolor de los pezones. Todo lo que tienes que hacer es frotar con suavidad un poco de leche materna extraída alrededor de tus pezones cada vez que el bebé haya acabado de alimentarse, y dejar que se seque al aire.

¿Cuándo es posible necesitar un medicamento recetado?

Aunque las cremas para los pezones son, por lo general, de fácil acceso, en ocasiones puede ser necesaria la prescripción de un medicamento recetado. Es lo que sucede, por ejemplo, con la candidiasis, una infección por hongos que puede aparecer en los pezones y en la boca del bebé (candidiasis oral o muguet).

En estos casos, el tratamiento de elección es un medicamento antimicótico. Mientras que si además surge mastitis (una infección mamaria), es posible que también sea necesaria la prescripción de un antibiótico.

También pueden surgir otras molestias o afecciones, como por ejemplo podría ser el caso de la  dermatitis o cualquier otra afección de la piel de la mama. Si esto sucede, lo más probable es que se necesite tratarlo con cremas o ungüentos con esteroides.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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