Posibles causas de sangrado

Sangrado en la semana 5 de embarazo: posibles causas

Es completamente normal que una mujer embarazada se asuste si observa que ha perdido sangre. Es algo puede ocurrir por varios motivos y que pueden ser más graves o más leves, por eso lo importante es consultarlo con el médico para asegurarse de que todo va bien. Conoce aquí algunas de las posibles causas.

Sangrar durante el embarazo es, quizá, uno de los mayores sustos que puede llevarse una embarazada. Y especialmente si es primeriza. Es normal que ver una mancha roja en la ropa interior le dé alas a la mente para llegar a la peor de las conclusiones. No obstante, antes de alarmarnos, debemos saber que algunas mujeres pueden presentar algún sangrado y que suele ser uno de los motivos más comunes de consulta.

Si bien en la mayoría de casos no suele ser grave, sobre todo en las primeras semanas de gestación, en otros sí que podría ser una señal de un problema serio. Por este motivo es importante saber reconocer este tipo de pérdidas, observar si vienen acompañadas de dolor u otros síntomas y, por supuesto, consultar con el médico para asegurarse de que se mantiene el bienestar de la madre y del futuro bebé.

Posibles causas de sangrado en el embarazo

La aparición de pérdidas puede deberse a varios motivos y algunos podrían ser bastante graves. Por ello, siempre que se pierda sangre hay que consultarlo con el especialista para que lleve a cabo la exploración necesaria y compruebe que el embarazo se está desarrollando como debería. Y, de hecho, no está de más conocer las posibles causas:

Sangrado de implantación

Debemos saber distinguir entre lo que es un sangrado de una hemorragia. El sangrado o “manchado” sería una ligera pérdida no continua, de color amarronado o rosado, que no es capaz de manchar demasiado la ropa interior.

Suelen ser manchas parecidas a las del comienzo y final de la menstruación y no suelen ir acompañadas de dolor, si lo hay es muy leve. Normalmente se trata del llamado sangrado de implantación, que se está produciendo debido a la implantación incompleta del saco embrionario (el que contiene el feto) en la pared interna del útero. Como hay una adherencia que no es del todo completa entre los dos tejidos (la que se resolverá según avance la gestación) se produce una rotura de vasos sanguíneos y, por tanto, hay un sangrado.

Por otro lado, si vemos que se trata de una pérdida más profusa como para ser capaz de manchar ropa íntima e incluso la exterior, es posible que sea una hemorragia, por lo que debes acudir a urgencias para hacer una evaluación.

 

Hematoma uterino

Se trata de una acumulación de sangre dentro de la cavidad endometrial y es frecuente que se produzca durante las primeras semanas de embarazo. Suele ser abundante, no suelen aparecer dolores y normalmente haciendo reposo el hematoma se reabsorbe y desaparece.

Amenaza de aborto o aborto espontáneo

Sufrir pérdidas abundantes y acompañadas de dolores fuertes abdominales podría suponer una señal de aborto espontáneo, por ello se debe acudir al médico para evaluar la situación.

Por una parte, se hará una exploración para hacer un control de la apertura del cuello uterino y por otra, una ecografía para comprobar que hay latidos del feto. En caso de que sea riesgo de aborto, el especialista recomendará reposo hasta que desaparezcan las hemorragias.

Embarazo ectópico

Si se observan pérdidas escasas de color pardo, pero a la vez un intenso dolor, podría ser síntoma de embarazo ectópico o extrauterino. Este se da cuando el embrión se implanta fuera del útero, generalmente en las trompas de Falopio, y desgraciadamente tiene muy poca probabilidad de que acabe llegando a término. Incluso, podría poner en peligro la vida de la mujer.

El dolor puede darse intensamente en la zona baja abdominal, ser más fuerte en un lado que en el otro y estar acompañado de mareos, desmayos o molestias en los hombros o lumbago.

Embarazo molar

Es poco habitual, pero el sangrado es una de las consecuencias que provoca. Puede ser tanto una hemorragia como pérdidas intermitentes que traen consigo un crecimiento del útero excesivo, el cual no se corresponde con las semanas de gestación.

 

 

 

Otras razones que provocan sangrados

  • Cambios hormonales.

Los cambios intensos que se viven al principio de la gestación pueden suponer algunas pérdidas de sangre leves justo en el momento en que debería llegar la menstruación.

  • Coito, edema, sequedad vaginal o realizar una citología o exploración médica son razones que pueden derivar en un sangrado ya que la zona tiene una mayor sensibilidad.
  • Infección vaginal.

La candidiasis u otro tipo de infecciones de transmisión sexual pueden ocasionar que se pierda sangre durante los primeros meses.

Continúa leyendo