Niños en la cocina

¿A tus hijos les encanta cocinar? Estas son las razones

Hay niños que desde muy pequeños demuestran interés por la cocina y se entretienen mucho ayudando a papá y a mamá a cocinar. Esto se debe a varias razones y, además, es una ventaja: aprender a cocinar en familia favorece el desarrollo de muchas destrezas y habilidades en los niños.

Al principio nos sorprendimos bastante del éxito de programas como Masterchef Junior y muchos no dábamos crédito al observar las habilidades culinarias de niños tan pequeños. Sin embargo, la cocina puede ofrecer muchos beneficios en el desarrollo y aprendizaje de los niños. De hecho, chefs como Pepe Rodríguez han defendido en alguna ocasión que sería buena idea introducir formatos como este programa en las escuelas

En primer lugar, debemos dejar claro que hay que empezar porque los niños ayuden a preparar recetas sencillas, siempre bajo la supervisión de los adultos y adaptando cada actividad o proceso a la edad del niño. No debemos olvidar que una cocina puede implicar muchos riesgos para los niños y ante todo lo primero es la seguridad.

Con el éxito de formatos como este programa, es más habitual encontrar a niños que manifiestan querer ser cocineros de mayores, profesión que se ha vuelto muy popular entre los más pequeños. 

Beneficios para los niños de cocinar en familia

Aprender a cocinar y ayudar a preparar recetas tiene muchos beneficios para los niños. Aprenden por ejemplo a entender y utilizar las unidades de medida, a hacer cálculos de proporciones, a familiarizarse con los alimentos y los nutrientes, a trabajar en equipo y les ayuda a mejorar las habilidades motrices y desarrollar la creatividad, entre otras cosas. 

Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del Departamento de Orientación del grupo Brains International Schools, asegura que “en ocasiones los padres no son plenamente conscientes del potencial de aprendizaje de sus hijos”, y esto puede llevar a pensar que no están preparados para realizar algunas funciones más complejas, pero esto no es así, ya que la neurociencia ha demostrado que “el aprendizaje cognitivo experimenta su etapa de mayor plasticidad en los primeros años de la infancia”. Precisamente por eso, es de vital importancia crear entornos estimulantes que  ayude a los niños a desarrollar habilidades, pero siempre respetando el ritmo madurativo de cada niño. 

 “La motivación es clave a la hora de animar a nuestros hijos a realizar cualquier actividad, y ellos solo se motivan si algo les parece divertido y se sienten capaces”, comenta Ana Herrero, cosa que consigue la cocina: les entretiene, les divierte y fomenta su desarrollo.  

Retos y beneficios al preparar una receta

Una receta de cocina supone para un niño un reto, sobre todo cuando se plantea elaborarla de principio a fin sin la ayuda de un adulto (ojo, sin la ayuda no significa sin supervisión, ni vale cualquier receta, hay que tener en cuenta las necesidades del niño) y entrena con ello múltiples funciones ejecutivas: se enfocan en una meta, organizan todo el proceso y cada paso a seguir, aprendiendo a planificar.

También estimulan y trabajan aspectos emocionales cuando se enfrentan al reto de preparar una receta: aprenden a gestionar la frustración, trabajan la paciencia, desarrollan la creatividad, entrenan la concentración y descubren cómo dominar el miedo al fracaso. También hay otro factor importante: se prestan a recibir sus primeras críticas constructivas (ya que suelen ser los propios padres las que las hacen). Es decir, con algo tan, a priori, sencillo como una receta o cocinar un plato aprenden valores y lecciones que les hacen salir fortalecidos y más capacitados para afrontar retos. 

Cocinar en familia hace que la cocina se convierta en un espacio de juego supervisado y creativo. Ana Herrero recomienda el uso de libros de recetas para niños que ayudan a fomentar la curiosidad de los peques y también permiten ir probando platos con diferentes niveles de dificultad. 

Ana Herrero afirma “la esencia para conseguir un aprendizaje deseado es cambiar el foco del ‘qué se aprende’ al ‘cómo se aprende’” y la cocina puede ser un elemento de aprendizaje fundamental. 

Además, hay que tener en cuenta que, si desde pequeños, tanto niños como niñas, empiezan a ayudar en la cocina y se familiarizan con este entorno, será más fácil que de adultos se involucren en esta tarea y se alejen de tabúes y clichés sexistas desfasados. 

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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