Nos 'colamos' en las clases

Así es un día en la escuela infantil

Asambleas, psicomotricidad, experimentación con elementos de la vida cotidiana…Son solo algunas de las cosas que se hacen en una escuela infantil.

Cada escuela infantil tiene su propio estilo y forma de organizarse según su proyecto educativo, sin embargo, todas tienen ciertos momentos comunes que vienen determinados por las edades de los niños/as que asisten.
La entrada de los niños por la mañana es el primer contacto con el personal educativo de la escuela, siendo muy importante cuidar ese encuentro para que el niño/a se sienta acogido, querido e inicie el día contento.

Asamblea en la guarderia

¿Cómo es un día en la escuela infantil?

Cuando ya están todos los alumnos/as en el aula, empieza la asamblea. Este es uno de los momentos más importantes de la jornada pues consiste en un encuentro grupal, donde se practica la comunicación mediante el reconocimiento de los otros y del entorno.

Se realizan además actividades para el aprendizaje de habilidades sociales como el saludo, se aprende a esperar el turno de palabra y por lo general los niños comparten las experiencias vividas con sus familias el día anterior. Para terminar, cantan canciones y memorizan sus gestos para, de esta forma, desarrollar la memoria de forma sencilla y divertida.

Después de la asamblea

Actividades alternativas

Tras la asamblea, se organizan actividades según el proyecto educativo de la escuela. Estas actividades varían según el día de la semana, se alterna inglés, música, experimentación con elementos de la vida cotidiana, psicomotricidad, cuentacuentos y juego libre. Los niños viven cada momento siendo los protagonistas de la actividad, adquieren nuevos conocimientos y desarrollan sus capacidades. No hay mejor modo de aprender que jugando.

El patio

Patio del colegio

Al finalizar las actividades de aula, llega el momento de salir al patio; esta actividad les encanta, especialmente montarse en los cochecitos, motos o realizar juego libre, donde desarrollan su innata capacidad creativa e investigadora. Este rato facilita también el desarrollo de la inteligencia emocional interpersonal, al relacionarse con los compañeros de forma espontánea y a la vez orientados por las educadoras, aprenden importantes habilidades de vida como son compartir, negociar, cooperar, etc.

La comida y la siesta

Comiendo en la guardería

Después llega la hora de la comida, actividad especial mediante la que se inicia y estimula una buena relación del niño con la alimentación; es además un contexto óptimo para avanzar en el desarrollo progresivo de la autonomía en la vida cotidiana. Luego llega la siesta, momento de descanso y tranquilidad, en muchas escuelas las profesoras les ponen música de relajación para indicar a cada niño que se tumbe en su camita.
Tras un par de horas de descanso y un ratito de actividad y juego libre, llega el momento de la merienda que varía según la edad de los niños.

Nos vamos a casa

Ir a casa

A continuación toca ponerse guapo para recibir a papá, mamá, abuelos, etc. Este ritual se realiza haciendo repaso de lo vivido durante el día para poder compartir en familia sus “pequeños-grandes” descubrimientos y avances.

Y ¡qué mejor forma de terminar la jornada que cantar unas canciones o realizar un cuentacuentos grupal!
Al marcharse, cada niño/a suele despedirse de su educadora con un gran beso o abrazo, muestra de lo agusto que ha estado ese día y lo mucho que han disfrutado juntos.

Ahora “toca” volver a casa, jugar y disfrutar con la familia es importante tener siempre presente que el juego es emoción, y como ya defienden muchos estudios de neurociencia, no hay aprendizaje sin emoción.

Escrito por Denise Zarruk Vargas directora de la Escuela infantil El Mundo de Mozart.

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