Protege los pies del frío

Cómo proteger del frío los pies de los niños

Existen algunas situaciones o hábitos que debemos evitar y otros que son recomendables para que los pies de los niños estén protegidos de los agentes externos y el frío. Te hablamos de los mejores consejos para proteger del frío los pies de los niños.

Pies fríos

La llegada del frío y las bajas temperaturas aumentan las posibilidades de padecer problemas en los pies. Por ello, es necesario que se extreme la precaución en los niños, así como en algunos otros colectivos como practicantes de deporte y personas mayores o diabéticas.

Desde el Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad de Madrid (COPOMA) queremos recordar que es importante aumentar los cuidados a nivel de prevención y no olvidarnos de nuestros pies durante el invierno, y mucho menos de los de los niños. Normalmente, con la llegada del verano y el momento de destaparlos es cuando cobran mayor protagonismo, y procedemos a cuidarlos con mayor intensidad, sin embargo, durante la época invernal solemos limitarnos a llevarlos tapados, por eso, es importante considerar que debemos observarlos con mayor regularidad.

Cuestiones que se deben evitar:

  • Los cambios bruscos de temperatura: Cuando llegamos de la calle con los pies fríos es casi un acto reflejo acercarlos a fuertes focos de calor para calentarlos, como podrían ser estufas o bolsas de agua caliente, sin embargo, esto podría potenciar la aparición de los llamados “sabañones, producidos por los fuertes y rápidos contrastes de temperatura.

    En el caso de los niños, con su intensa actividad diaria, este riesgo se incrementa pues, es muy frecuente que de estar en clase pasando calor salgan a hacer deporte y de un intenso frío vuelvan a pasar rápidamente al calor y así sucesivamente. En este sentido, con el sudor producido y en el caso de que los pies no transpiren bien o lleven calcetines demasiado gordos, etc., se pueden tanto crear sabañones, como ampollas, etc., que acaben produciéndoles dolor y escozor debido a que los pies se hayan “cocido”.
  • Malas prácticas deportivas: Es muy importante prestar especial atención a la forma en la que los pequeños andan o corren, pues, con las bajas temperaturas, se intensifica la facilidad de lesionarse o sufrir algún tipo de alteración biomecánica. Por ello, cuando practican deporte y hace frío, es necesario que vayan debidamente protegidos y con el calzado adecuado. Además, el calentamiento cumple una función esencial para que el pie esté preparado y no sufra durante los entrenamientos.
  • Pasar mucho tiempo con los pies inmovilizados: Aunque en el caso de los niños esto es más difícil que suceda, puede haber ocasiones en la que les sea inevitable tener que pasar cierto tiempo quietos en lugares fríos. Por ello, se recomienda enseñar a los niños a que tengan en cuenta que deben moverlos de vez en cuando y realizar ciertos ejercicios, también al llegar a casa podemos darles un pequeño masaje que ayude a estimular su circulación.

Consejos para cuidarse del frío

  • Utilizar un calzado adecuado, que sea de la talla correcta y no apriete para no dificultar la circulación. Es una de las cuestiones principales para cuidar los pies. Además, debe ser de materiales naturales, transpirable, y con la suela antideslizante para proteger correctamente al pie de los agentes externos y evitar caídas. En este sentido, es muy importante también utilizar calcetines de fibras naturales, preferiblemente de algodón, pues ayudarán a que nuestros pies traspiren.
  • Prestar atención a la higiene diaria y sobre todo al secado de los pies es imprescindible. Cuando se pongan los calcetines los pies deben estar bien secos.
  • Incrementar el consumo de agua y de ciertos alimentos. Una buena hidratación ayuda a regular la temperatura del cuerpo y vitará que los pies se enfríen.

Por último, debemos considerar de nuevo la importancia de la correcta elección del calzado para cada ocasión. Un consejo es que, cada vez que el niño tenga que estrenar unos zapatos, no lo haga directamente a la hora de ir al colegio, sino que los lleve puestos durante varias horas en casa antes, para comprobar que no le aprietan o que no le suda el pie. Cuidar los pies de los niños es esencial para evitar posibles problemas a largo plazo, por eso, introducir buenos hábitos desde la infancia y prevenir es esencial.

Artículo elaborado por Juan Carlos Montero, Vocal de Publicidad, Comunicación y Redes de COPOMA.

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