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Golf y niños: todo lo que debes saber sobre este divertido deporte al aire libre

Desde los 4, aproximadamente, las academias ya aceptan a sus primeros alumnos para introducirles en uno de los mejores deportes para practicar en familia.

Puede ser practicado por toda la familia desde que los peques tienen 4 o 5 años, virtud de la que pocos deportes pueden presumir, y menos si se juegan exclusivamente en el exterior y en contacto permanente con la naturaleza. Hablamos del golf, un deporte al cada vez se aficionan más niños pequeños. 

Mientras el peque de la familia recibe su clase de iniciación, sus padres y sus hermanos pueden hacer lo propio muy cerquita de él, pueden compartir ratitos juntos en los greenes -espacios donde están ubicadas las banderas y los hoyos- de prácticas y, muy pronto, podrán también salir juntos a jugar al campo. 

Para ello, eso sí, hay que practicar mucho porque este es un deporte donde la curva de aprendizaje es larga. No es sencillo aprender, pero la parte positiva es que cualquier avance se nota muchísimo, y eso es un chute tremendo de energía positiva y refuerzo para el autoestima de los críos que lo practican desde pequeños. 

El momento idóneo para empezar

No existe una edad concreta para empezar a jugar al golf. Antes se esperaba mucho, incluso hasta los ocho años, pero actualmente se pueden encontrar en el mercado palos adaptados, tanto en medidas como en materiales, para niños muy pequeños, y en las academias de golf es habitual que acepten alumnos desde los 4 años aproximadamente. 

Esta primera toma de contacto es para descubrir la parte lúdica del golf, ir tocando la bola para aficionarse y entrar en la dinámica de este deporte, aprender poco a poco su rutina y sus costumbres -también sus reglas, que son muchas-, muy peculiares ambas, y también disfrutar del entorno natural en el que esté el campo de entrenamiento. 

A los 5 o 6 años, siempre con palos especiales para niños y bajo la supervisión de un adulto, los niños ya puliendo poco a poco la coordinación de los movimientos técnicos y avanzando en el uso de los distintos palos y golpes. Esto es posible porque su desarrollo muscular es adecuado para ello y porque su capacidad de atención y concentración también mejora a partir de esta edad.

Beneficios específicos del golf para niños

Las ventajas que ofrece el golf para los niños son múltiples pero es absolutamente imprescindible que, como ocurre cualquier otra actividad deportiva o cultural, les llene. Si prueban y no les gusta, no tiene sentido obligarles a practicar un deporte en el que la motivación por aprender es muy importante para mejorar y, sobre todo, para disfrutar. 

Dicho esto, estos son los beneficios específicos del golf para los pequeños de la casa: 

  • Permite que estén en contacto permanente con la naturaleza.
  • Combate el sedentarismo porque es un deporte donde la actividad es constante, y más desde el momento en el que empiecen a jugar en el campo, no solo en la zona de prácticas. Se anda muchísimo.
  • Desarrollo físico: a nivel muscular por supuesto -en el swing, movimiento al golpear, se activan músculos de todo el cuerpo-, pero especialmente en lo que respecta a la psicomotricidad porque les permitirá conocer y controlar su cuerpo y potenciar habilidades como la coordinación motora, la estabilidad, el equilibrio y la flexibilidad, además de la fuerza.
  • Deporte individual y grupal al mismo tiempo: el golf tiene la ventaja de que se aprende en grupo por lo que los peques disfrutarán de las ventajas de este tipo de prácticas con otros niños, pero se juega de manera individual porque el objetivo final es ganar al campo, no solo a los demás competidores, así que al mismo tiempo tiene todas las características de deportes individuales. Por ello, se potencia la fuerza mental, la autosuperación, el deseo de mejorar, la capacidad para soportar la presión, la capacidad para mantener la calma y gestionar las frustraciones, etcétera.
  • Deporte muy poco agresivo: hay lesiones en el golf como las hay en todos los deportes pero al no haber contacto y no ser una disciplina que implique impactos agresivos con el suelo como correr o saltos como el tenis o el voleibol, por ejemplo, el riesgo de sufrir percances graves es bajo en comparación con la mayoría de disciplinas deportivas.
  • Mejora la concentración y la toma de decisiones: no tanto en la fase de aprendizaje y práctica pero sí mucho durante la competición o entrenamiento en el campo, este es un deporte que obliga a planificar sobre la marcha, a improvisar en base a las circunstancias de cómo se quede la bola, de la distancia, de los árboles, del viento… Por ello, es un deporte que obliga a mejorar en la toma de decisiones -y en consecuencia, en la capacidad de concentración- en las que la lógica matemática tienen mucho que ver, por cierto.
  • Potencia el autoestima y su capacidad creativa: el golf, por mucha táctica de juego que requiera, deja un espacio amplio a la creatividad de los jugadores a la hora de afrontar la toma de decisiones. Además, al ser tan obvios los avances y los buenos golpes, hace que la autoestima se vea muy reforzada cada vez que se da un pasito hacia adelante.
  • Respeto por el medioambiente: al golf se juega en plena naturaleza y eso requiere entenderla y mimarla, por lo que pocos deportes inculcan tanto el respeto por la naturaleza como este.
  • Respecto por los demás jugadores y disciplina: las reglas del golf, como las del tenis, por ejemplo, abogan por encima de todo por el respeto con el compañero. Por ejemplo, permanecer en silencio cuando otro deportista golpea la pelota. Además, es un deporte con reglas estrictas, donde la disciplina es fundamental para el desarrollo del juego, por lo que también en este sentido es una oportunidad para que los peques aprendan.

En definitiva, no es una inversión pequeña porque los cursos tienen un coste y el material de este deporte no es barato -sí muy duradero-, pero merece muchísimo la pena que llevéis a probar a vuestros pequeños si tenéis alguna escuela cerca de casa porque seguramente lo disfrutaran muchísimo, y más si también os aficionáis los mayores de la casa. Nunca es tarde para esto porque otra ventaja del golf es que se puede practicar hasta una edad muy avanzada. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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