Fertilidad femenina

Ventajas e Inconvenientes de congelar tus óvulos para posponer la maternidad

¿Sabías que puedes congelar tus óvulos para posponer la maternidad? Es una técnica cada vez más conocida pero, como todo, no solamente tiene pros: también algún contra.

Está demostrado científicamente que, a partir de los 35 años, la fertilidad femenina (más concretamente la reserva ovárica) se reduce exponencialmente. Esto se traduce en una mayor dificultad para conseguir un embarazo de manera natural y, además, aumenta el riesgo de complicaciones durante la gestación.

ventajas e inconvenientes de congelar ovulos
Fuente: iStock

¿Cuál es la razón principal de este descenso tan brusco de la fertilidad? Que, lamentablemente, todas las mujeres nacemos con un número de óvulos limitado y, a medida que nos vamos haciendo mayores, disminuye. De hecho, disminuye en cada ciclo menstrual un poquito más.

Una información, posiblemente, nada tranquilizadora para todas las mujeres que están pensando en ser madres y que se acercan a los 35 años. Y es que, en la actualidad, y de acuerdo a un estudio llevado a cabo por Ginefiv, el 28% de las mujeres se plantean ser mamás a largo plazo. Las razones, sobre todo, son sociales y económicas: la necesidad de seguir desarrollando una carrera profesional, la poca estabilidad laboral o los bajos sueldos, entre las razones más coincidentes.

Congelar óvulos para retrasar la maternidad

Este nuevo paradigma está retrasando mucho la edad media de ser madre, actualmente en los 31 años, de acuerdo a cifras de Statista. Esto tiene varios riesgos añadidos: por una parte, como decimos, las complicaciones en la gestación propia de la edad (más posibilidad de aborto espontáneo, parto prematuro, alteraciones cromosómicas del feto, riesgo de diabetes gestacional, …); por otro, el riesgo de no conseguir un embarazo de forma natural, dado que la reserva ovárica disminuye y, con ello, el aumento de técnicas de reproducción asistida; y, por último, la bajada sin fin de la natalidad en España, que este año vuelve a romper récords siendo la más baja registrada nunca.

Todo esto ha llevado a la ciencia a buscar la manera de que la mujer pueda retrasar la maternidad con garantías. Y así ha nacido la posibilidad de congelar ovocitos que, en el momento en el que la mujer desee ser madre biológica, se implantarían en su útero una vez fecundados en el laboratorio y previa descongelación.

“La congelación de óvulos consiste en extraer algunos óvulos de forma sencilla, segura e indolora y conservarlos mediante congelación a -196 grados hasta que se considere que ha llegado el momento de ser madre”, explica la clínica Ginefiv en su página web.

A priori, las ventajas de esta técnica son infinitas: con unas simples pruebas, la mujer puede asegurar su fertilidad, al menos, durante algunos años más pero, ¿cuáles son exactamente esas ventajas y qué inconvenientes tiene la congelación de ovocitos?

Ventajas de congelar óvulos: tranquilidad y seguridad para la mujer

En primer lugar, hablaremos de los aspectos positivos de esta técnica.

“Congelar óvulos asegura la posibilidad de ser madre y concede a la mujer el momento idóneo de ser madre, aunque no vaya acorde a su edad biológica”, argumentan desde Ginefiv. Y no solo hablamos de mujeres que quieran retrasar la maternidad por motivos sociales: estas técnicas ayudan a las féminas que tienen que someterse a tratamientos médicos que puedan poner en jaque su fertilidad futura. Y a aquellas con endometriosis u ovarios poliquísticos: de aquí que sea recomendable detectar este tipo de enfermedades cuanto antes.

Eso sí, para determinar que es la mejor opción es necesario hacer un estudio previo personalizado. Es lo que se conoce como estudio de la reserva ovárica: “análisis de sangre para medir la hormona antimülleriana y un recuento de folículos antrales mediante ecografía vaginal”. En esto consiste de acuerdo a la información de las clínicas IVI.

Además de retrasar la edad de ser madre, asegura que los óvulos que se utilicen una vez llegue el momento sean de mejor calidad que los que tendrá la madre, puesto que, como decimos, la calidad de los mismos disminuye con la edad.

Y, por último, ayuda a evitar la necesidad de recurrir a tratamientos de fertilidad más agresivos.

¿Qué inconvenientes tiene congelar óvulos?

Pese a que las ventajas son muchas, no se trata de una técnica sin contras:

Que los óvulos sean de buena calidad no significa que el embarazo no sea de alto riesgo si se produce después de los 35: “Hay que tener en cuenta que, aunque el óvulo sea de buena calidad, la mujer seguirá teniendo un embarazo de riesgo si es después de los 35 porque las posibilidades de sufrir afecciones como la diabetes gestacional o el aborto prematuro, siguen estando”, explicaba hace unos días la doctora Mariolla Parra en un webinar organizado por las clínicas Ginefiv.

Aunque los óvulos se puedan mantener congelados todo el tiempo que se quiera, no es conveniente para la mujer retrasar muchísimo la maternidad, debido a lo que comentamos. Por eso, no es una técnica eficaz si quieres ser madre más allá de los 40 años, ya que los riesgos se duplicarían.

Además de ello, está el contra del precio: la seguridad social no cubre la congelación de ovocitos (al menos no de momento) y, por tanto, hay que recurrir a la sanidad privada. No solamente cuesta la técnica: conservar esos ovocitos congelados tiene un coste anual que varía en función de la clínica en la que se realice.

Otro de los inconvenientes es que no es una técnica que garantice su eficacia al 100%, sobre todo, si la mujer no está en el pico de su fertilidad en el momento en el que se congelen los óvulos. Por eso es muy importante hacer un estudio y un diagnóstico personalizado previo (a fin de saber si es la mejor opción para ella).

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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