Ser Padres

A por el segundo hijo: ¿qué tener en cuenta?

Tener otro hijo implica doble dedicación y doble alegría. Los padres deben estar convencidos de su decisión y, sobre todo, entender al hermano mayor.

La decisión de tener otro hijo depende de varios factores: la relación con el primer hijo y con la pareja, el nivel de ingresos, la ayuda familiar... Aunque lo que garantizará el éxito es que el padre y la madre estén comprometidos con su decisión y pongan todo de su parte para que sus dos hijos (o tres, o cuatro...) crezcan felices.

Hay que preparar al hermano mayor (Verdadero)

Más que prepararle, hay que compartir con él la situación de forma natural y ayudarle a encajar el cambio.
Por eso, es importante comprender que no podemos exigirle que sienta lo que nosotros queremos. Normalmente, esperamos que se entusiasme para vencer nuestros propios miedos y estar seguros de que el hermano mayor no va a sufrir con la llegada del pequeño.

Viviremos de nuevo la experiencia del primero (Falso)

Ni el embarazo, ni la concepción, ni lo que viene después va a ser igual con el segundo que con el primero. Ante la perspectiva de un segundo hijo, deberíamos ser conscientes de que tenemos que estar preparados para volver a movilizar todos nuestros recursos ante el cambio que viene.
Nos va a resultar muy difícil, vivir el posparto con la plenitud que lo vivimos con nuestro primer hijo: con otro niño en casa difícilmente podremos abandonarnos al universo del bebé y olvidarnos del resto del mundo. Esta vez tenemos que dejar una lucecita encendida.
Si esperamos vivir el posparto de la misma forma en la que lo hicimos con el primer niño, seguramente nos frustraremos. Y si nuestro primer hijo nos enseñó a "desconectarnos" del mundo para aprender a ser madres, la llegada del segundo nos enseñará a convivir con varios deseos y necesidades a la vez.

Ya estamos organizados y todo será más fácil (Verdadero)

Mucha de esa energía que dedicamos a "convertirnos" en padres tras el nacimiento del primero, ya no tendremos que gastarla porque el camino, en ese sentido, ya está hecho.

Solo el hermano mayor tendrá celos del pequeño (Falso)

Son muchos los sentimientos que afloran con la llegada del segundo hijo. A menudo son sentimientos duros que nos confunden y dificultan nuestras relacionesfamiliares: culpa, sensación de abandono, decepción, rechazo, rabia, tristeza o celos, entre otros.
Lo común es que todos centren sus miradas en el hermano mayor, como si éste fuera el único que va sentir algo negativo tras el nacimiento del nuevo bebé. Y no tiene por qué ser así: estos sentimientos pueden encontrarse en todos y cada uno de los miembros de la familia:
En cualquier caso, no hay que preocuparse: que haya sentimientos negativos no significa que las cosas no vayan bien. Cuando aumenta la familia, todos, grandes y pequeños, tenemos que reubicarnos en la nueva situación.

¿Cuándo es el momento ideal para tener otro hijo?

No existe un momento ideal, pero debería ir en consonancia con la situación afectiva del primer hijo.
Violeta Alcocer es psicóloga
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