Aprende a distinguirlas

¿Cuándo empiezan las contracciones de Braxton Hicks?

Durante la segunda mitad del embarazo, un poco antes o después depende de cada caso, se empiezan a sentir estas contracciones irregulares que no son dolorosas pero que pueden resultar incómodas.

Embarazada (Foto: iStock)
Embarazada (Foto: iStock)

Se asocian las contracciones al momento en el cual el parto se desencadena; estas son las más conocidas, las que salen en todas las series y películas en las que un personaje da a luz durante la trama. Pero hay más. Y mucho antes del parto. Se llaman de Braxton Hicks y es así como el útero se prepara para el momento decisivo de la gestación, el parto.

Deben su nombre al doctor John Braxton Hicks, que fue quien las describió por primera vez allá por 1872, y son contracciones esporádicas que duran aproximadamente 30 segundos cada una, si bien pueden aparecer con más frecuencia a medida que el parto se acerca. 

Son irregulares; es decir, no hay que medir ni su duración ni su frecuencia porque no tiende a regularse en ningún momento. Pero si se repiten varias veces en un período corto de tiempo cuando todavía queda tiempo para que se cumpla la fecha estimada de parto, o si duelen, es conveniente, por si acaso, ponerlo en conocimiento del ginecólogo.

 

¿Cuándo aparecen?

No hay un momento concreto del embarazo para empezar a sentirlas, pero sí se puede acotar a la segunda mitad de la gestación como el tramo en el que tienen lugar. Depende de cada persona, pueden darse un poquito antes o un poquito más tarde, pero siempre en la segunda parte del embarazo.

A diferencia de las propias del parto, las contracciones de Braxton Hicks son indoloras, que no es lo mismo que imperceptibles. De hecho, pueden ser incómodas ya que se siente la contracción del útero y de la parte inferior del abdomen. Notarás como se endurecen, se contraen, valga la redundancia, y posteriormente vuelven a relajarse una vez pase la contracción.

¿Cómo distinguirlas de las de parto?

Para aliviar sus síntomas, puedes sentarte o tumbarte de lado si es posible en ese momento. Básicamente, cambiar de posición suele ayudar. Incluso caminar en un momento dado puede hacer que no sean tan incómodas en caso de que así lo sean en tu caso. 

No te agobies si es tu primer embarazo y no sabes si serás capaz de diferenciarlas de las del parto porque estas últimas son mucho más largas, sí tienen una cierta regularidad -va a más a medida que se acerca el final- y también son mucho más dolorosas. 

Además, ten en cuenta que, como hemos dicho antes, las contracciones de Braxton Hicks las sentirás por primera vez mucho antes del parto, por lo que las conocerás muy bien y sabrás, en consecuencia, diferenciarlas sin mayor problema de las de parto cuando experimentes estas. 

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