Embarazo ectópico

La cirugía en caso de embarazo ectópico: toda la información

Cuando se da un embarazo ectópico, significa que el óvulo fecundado se implanta en algún lugar fuera del útero, por lo que no se desarrolla con normalidad. Si no se trata, el riesgo de hemorragia puede ser fatal. Y la cirugía puede ser muy útil a la hora de evitar complicaciones y preservar la fertilidad.

La cirugía en caso de embarazo ectópico
Foto: Istock

El embarazo comienza con la fecundación del óvulo. Normalmente, este óvulo se adhiere al revestimiento uterino, momento en el que ocurre lo que se conoce como implantación. Sin embargo, cuando el óvulo fecundado se implanta en algún lugar fuera del útero, se conoce como embarazo ectópico.

Por lo general, el embarazo ectópico tiende a ocurrir en una de las trompas de Falopio. Y, cuando esto ocurre, es lo que médicamente se conoce como embarazo tubárico (es decir, ectópico). 

En algunos casos, sin embargo, es posible que el embarazo ectópico ocurra en la cavidad abdominal, el cuello uterino o el ovario.

Debido a ello, un embarazo ectópico no puede desarrollarse con normalidad. El óvulo no sobrevive, y el feto en crecimiento puede acabar afectando varias estructuras maternas. Debido a ello, el tratamiento temprano es fundamental, ya que existe riesgo de hemorragia, la cual puede acabar siendo fatal.

La cirugía de embarazo ectópico consiste en el tratamiento quirúrgico de este tipo de embarazos, y es una opción segura y efectiva para evitar que la gestación ectópica continúe, con las posibles complicaciones que ello pudiera implicar. Especialmente porque estos embarazos, que crecen fuera del útero, no pueden desarrollarse normalmente. Además, el riesgo de que el órgano en el que se esté desarrollando se rompa (ruptura) es muy elevado, motivo por el cual se requiere tratamiento médico o quirúrgico tan pronto como sea posible.

¿Qué es la cirugía de embarazo ectópico?

Como su propio nombre indica, la cirugía en caso de embarazo ectópico implica la extirpación de un embarazo que ha empezado a desarrollarse fuera del útero. Como hemos mencionado, en la mayoría de las ocasiones, este tipo de embarazos ocurren en el interior de una de las trompas de Falopio. Aunque, con menos frecuencia, también pueden empezar a desarrollarse en el ovario, en el interior del cuello uterino, el abdomen o en la cicatriz de una cesárea (de un embarazo anterior).

La cirugía es especialmente recomendada cuando el embarazo ectópico se desarrolla dentro de las trompas de Falopio. Es un tipo de tratamiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia general, ya sea de forma programada o debido a una emergencia.

En qué consiste la cirugía de embarazo ectópico
Foto: Istock

Durante la cirugía, el especialista puede realizar una salpingectomía, que consiste en la extracción del tejido del embarazo junto con parte o toda la trompa de Falopio afectada; o una salpingostomía, en la que se extrae el tejido del embarazo, y la trompa de Falopio es reparada.

Todo dependerá de diferentes factores, incluyendo el tamaño del embarazo ectópico, el estado de la trompa de Falopio o si hay sangrado.

En el caso de la primera opción, por ejemplo, suele estar indicada en caso de que una trompa de Falopio se encuentre rota o muy dañada, cuando existe sangrado incontrolado, o cuando el tamaño del embarazo ectópico es, en sí, muy grande. 

¿Cómo es la recuperación?

Los pacientes, por lo general, pueden reanudar sus actividades normales en el plazo de una semana después de haberse sometido a una cirugía laparoscópica de embarazo ectópico. En el caso de la laparotomía, en la que se realice una incisión en la piel del abdomen para extraer el tejido del embarazo, es posible que el período de recuperación sea algo mayor (de dos a seis semanas).

A medida que la paciente se recupera, es normal sentir hinchazón y dolor abdominal, además de náuseas leves, sobre todo los primeros dos días. También es posible que surja sangrado vaginal durante una a cuatro semanas después de la cirugía.

Respecto a las pautas de actividad específicas a seguir después de la cirugía, es recomendable evitar nadar, bañarse o mantener relaciones sexuales, al menos hasta que el cirujano lo haya autorizado. Tampoco se recomienda el ejercicio vigoroso y el levantamiento de pesas. 

¿Cuándo llamar o acudir al médico?

Si surgen determinados síntomas o complicaciones puede ser aconsejable llamar o acudir al médico. Es especialmente hacerlo cuando aparecen síntomas como fiebre, signos de infecciones en el lugar de la cirugía (enrojecimiento, drenaje anormal o hinchazón), dolor que no se alivia con los medicamentos, empeoramiento de la hinchazón abdominal, sangrado vaginal abundante con coágulos, náuseas y vómitos persistentes, y aturdimiento.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Continúa leyendo