Ser Padres

10 parajes naturales en los que bañarse con niños (si no tienes la playa cerca)

Piscinas naturales, embalses, lagunas o pantanos situados en preciosos espacios naturales alejados de las costas donde el baño está permitido en ellos y los accesos son relativamente sencillos con los más pequeños, lugares ideales para escapar de la ciudad en verano y de la monotonía de la piscina.

Por lo general, no hay niño al que no le guste la playa y, también con sus excepciones, no hay adulto al que no le apetezca refrescarse con un bañito en algún espacio natural, que las comodidades de la piscina están fenomenal pero el riesgo de caer en la monotonía es enorme cuando no hay otra forma de sobrellevar el calor del verano en el interior del país. Afortunadamente, vivimos en un país repleto de lugares extraordinarios, y no solo lo decimos por las playas que bañan buena parte de nuestro territorio, sino también por esos lugares únicos de agua dulce en los que se puede pasar un día idílico en familia y bañarte con los peques de la casa si no resides cerca del mar.
Embalses, pantanos, lagunas, piscinas naturales… Hay opciones variadas en todas las provincias españolas de interior, y en muchos casos son espacios de fácil acceso, algo fundamental cuando uno se propone una excursión con niños de este tipo. Es fundamental, eso sí, cerciorarse de que el baño está permitido, y en todo caso se han de tener todas las precauciones del mundo con los niños puesto que no haya olas no significa que el medio acuático no sea siempre un entorno al que no se le debe perder jamás el respeto. Incluso cuando parece una balsa desde fuera. Al fin y al cabo, es un medio ajeno al ser humano, y la soltura de un niño en él no es la de un adulto en la mayoría de los casos.
Dicho esto, hemos hecho una selección de “playas de interior” perfectos para acudir a bañarse con niños sin necesidad de recorrer cientos de kilómetros hasta ver el mar. Son todos espacios naturales a tiro de piedra de grandes ciudades que pueden presumir de muchísimas cosas, pero no de tener playa.  Esto no lo podemos cambiar por arte de magia, pero sí  podemos evitar que a sus habitantes les canten menos aquel himno de The Refrescos a finales de los 80 y comienzos de los 90: “Vaya, vaya, ¡aquí no hay playa!”.
Es verdad que no hay playa, pero hay otras joyas naturales con espacios para el baño a las que cualquier persona que vive junto al mar no diría que no a pasar un día de verano.
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