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Salud infantil

Todo lo que debes saber sobre la escarlatina

Cuando decimos a unos padres: “Tu hijo tiene escarlatina” es muy probable que nos pregunten extrañados. “¿Cómo?, ¿pero eso no estaba erradicado?, ¿es una enfermedad grave?”. A la mayoría de las personas, la escarlatina le suena a enfermedad de principios del siglo pasado. Y sí, causaba muertes hasta la llegada de la penicilina. Afortunadamente, a día de hoy, es una enfermedad fácil de tratar.

¿Qué es la escarlatina?

La escarlatina es una enfermedad infecciosa, causada por una bacteria llamada estreptococo, que suele afectar a niños de entre dos a siete años de edad, caracterizada por la aparición de una faringoamigdalitis aguda (comúnmente llamadas anginas) y por un exantema o erupción cutánea. Este último suele ser su aspecto más reconocible y al mismo tiempo el que causa más preocupación entre los padres.

¿Cómo es posible que mi peque tenga escarlatina?

En la mayoría de los casos se contrae la enfermedad por contagio, a través de las secreciones respiratorias de un niño enfermo. Esto supone que un peque con escarlatina, en una zona común como pueda ser la sala de juegos de una escuela infantil o el aula de un colegio, se convierta en vector de contagio para varios compañeros. Por si fuera poco, el periodo de incubación es de dos a cinco días hasta la aparición de los primeros síntomas. Así que imaginad, para cuando se diagnostica el niño ha tenido casi una semana para "esparcir la enfermedad" a buena parte de la guardería o aula. Aunque no es habitual, hay casos de niños asintomáticos a la bacteria que no experimentan síntomas pero igualmente pueden contagiar la enfermedad.
Escarlatina

¿Qué debes saber sobre la escarlatina en niños?Istock

La escarlatina se diagnostica con la visita al pediatra, siendo muchas veces suficiente la exploración física. Basta con que se advierta el exantema cutáneo característico y las anginas para que tengamos un diagnóstico bastante claro. En algunos casos, si es necesario, se podrá solicitar un análisis rápido de estreptococo o un cultivo de una muestra de la garganta.

Mi peque tiene escarlatina, ¿qué síntomas tendrá?

Los principales síntomas de la escarlatina son:
  • Fiebre alta que se produce de manera brusca justo al finalizar el periodo de incubación, pudiendo llegar a 39º C, y que suele durar de tres a cinco días.
  • Dolor de garganta, inflamación de las amígdalas y de los ganglios del cuello. El dolor es intenso, dificultando comer y beber.
  • También pueden aparecer vómitos, dolor de cabeza, dolor abdominal, escalofríos, falta de apetito y decaimiento.
  • El característico exantema o manchas en la piel, que suele aparecer entre 24 y 48 horas después del inicio de la fiebre. Se caracteriza por ser un sarpullido rojizo y de tacto rasposo. Basta con pasar la mano para sentir que el peque tiene la piel semejante a un “papel de lija". Aparece inicialmente en cara y cuello (pero no en la zona de alrededor de la boca) y posteriormente se va extendiendo hacia tórax y extremidades. Su duración suele ser de entre tres días y una semana. Una de las principales quejas de los niños es que en ocasiones el exantema produce picor. En cualquier caso, una vez superada la enfermedad, la piel vuelve a su estado normal tras producirse una leve descamación.
Escarlatina infantil

Conocer sus síntomas puede ser útil para el diagnóstico.Istock

¿Cómo trato esta enfermedad en mi peque?

Al tratarse de una enfermedad de origen bacteriano el tratamiento más aconsejable será mediante antibiótico por vía oral, generalmente amoxicilina, durante un periodo de siete a diez días. Además podéis administrar antitérmicos o analgésicos para mejorar síntomas como la fiebre o el dolor de cabeza.
En caso de picor podéis dar antihistamínicos por vía oral, pero salvo caso excepcional no es necesario aplicar tratamientos tópicos en la piel. Será el pediatra el encargado de recetar los medicamentos e indicar las dosis precisas.

¿Puede mi hijo pasar otra la vez la escarlatina infantil?

Aquí viene la principal duda de los padres; que acuden a la consulta preocupados porque su hijo ha vuelto a contagiarse de una enfermedad "que ya pasó". La explicación es sencilla: no es que haya escarlatinas diferentes, lo que hay es diferentes toxinas que la producen. Existen al menos tres tipos diferentes de toxina que producen el exantema; de manera que un mismo niño puede sufrir varias veces de escarlatina cuando ésta es causada por toxinas distintas a las anteriores, ya que frente a las nuevas, el peque no ha creado anticuerpos aún.

Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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