Educación del niño

Cómo diferenciar celos de envidia entre hermanos

Aunque es normal que ambos sentimientos surjan en una relación entre hermanos, saber diferenciarlos es importante, especialmente para los padres.

Los celos y la envidia son emociones similares y, por lo general, tienden a confundirse. Cuando hablamos de la relación entre hermanos, con frecuencia escuchamos expresiones como “le tiene envidia” o “siente celos de él”, pero no siempre son acertadas.

A menudo estas emociones se expresan en forma de peleas, discusiones, llamadas de atención o lloriqueos y quejas. Los niños sienten tantas emociones como los adultos, pero tienen muy pocas formas de expresarlas.

Diferencias entre celos y envidia

Celos y envidia
Foto: Istock

Ambas emociones son normales, sanas y adaptativas. Es decir, es completamente natural sentirlas en ocasiones, y tienen una finalidad: avisarnos de algo.

Los celos están más relacionados con la preocupación y la angustia de que otra persona nos arrebate algo valioso para nosotros. Algunos ejemplos pueden ser un trabajo, la pareja, un amigo o el amor de los padres.

En cambio, la envidia es el malestar o el dolor de ver a otra persona que tiene algo que nosotros deseamos: puede ser una cualidad personal, una pertenencia.... En este caso, suelen aparecer sentimientos de rabia, enfado o tristeza asociados. No obstante, también existe la “envidia sana”, más percibida como admiración del logro de la otra persona. En cualquier caso, cuando aparece la envidia siempre existe la tendencia a desear lo que el otro tiene.

Como decíamos, tanto los celos como la envidia son emociones normales que cumplen su función y es habitual sentirlas en algunas ocasiones. Sin embargo, cuando aparecen con demasiada frecuencia o con mucha intensidad, pueden convertirse en patológicas, generar malestar y afectar a las relaciones interpersonales. Y lo que es más importante: nos avisan de que algo no anda bien.

¿Cómo diferenciar si son celos o envidia entre hermanos?

Como ya hemos comentado, es posible que te resulte difícil distinguir por qué se pelean tus hijos entre ellos, si es por envidia o por celos. Además, suele suceder que ellos tampoco saben explicar de qué emoción se trata ni qué están sintiendo en esos momentos.

Estas son 3 preguntas que te ayudarán a identificar si tus hijos sienten celos o envidia cuando se pelean entre ellos:

1. ¿Ya ha tenido antes lo que desea?

Cuando sentimos celos, deseamos algo que ya hemos tenido con anterioridad, pero cuando sentimos envidia, deseamos algo que jamás hemos tenido.

Por ejemplo, tu hijo puede sentir celos de su nuevo hermanito por miedo a que le robe tu atención y cariño, que es algo que ya tenía con anterioridad. En cambio, tu hijo puede sentir envidia de su hermano si le gustaría tener el mismo juguete o si querría ser igual de extrovertido que él, por ejemplo.

Envidia entre hermanos
Foto: Istock

2. ¿Cuál es el foco de la emoción?

Dependiendo de si la emoción que siente tu hijo es envidia o celos, este pondrá el foco de su emoción en un lugar o en otro.

Si tu hijo siente celos, pondrá el foco en aquello que teme perder. En este caso, puede no querer compartir sus juguetes o buscarte para estar a solas y que le des cariño, por ejemplo.

Sin embargo, si tu hijo siente envidia de su hermano, pondrá su foco en él como persona, ya sea porque consigue mejores notas, es mejor deportista o tiene más amigos, por ejemplo.

La envidia se viste de muchas maneras: críticas, ofensas, dominación, rechazo, difamación, agresión, rivalidad o venganza.

3. ¿Lo que siente es miedo por la posibilidad o rabia por la certeza?

También podemos identificar si es envidia o son celos, según si se trata de miedo o tristeza por una posibilidad (tu hijo sospecha que algo malo para él puede suceder y se muestra temeroso o triste) o de rabia o frustración por una certeza (tu hijo tiene la certeza de que algo ha sucedido y siente rabia o impotencia).

Los celos de tu hijo pueden venir provocados por el miedo a la posibilidad de que la pérdida ocurra, como perder tu cariño, por ejemplo. En este sentido, observarás que tu hijo siente tristeza o miedo.

En el caso de la envidia, tu hijo ve a su hermano que tiene algo que él quiere (mejores notas o más amigos, por ejemplo), y tú podrás percibir que siente rabia y frustración.

Hemos visto 3 maneras de distinguir los celos de la envidia entre hermanos. Es importante que comprendamos a qué se refiere cada una de estas emociones para poder distinguirlas cuando aparezcan e intervenir de la manera adecuada.

Es importante recordar que son emociones lícitas, y que son oportunidades para explorar cómo se siente tu hijo, sus temores, sus inseguridades o sus miedos, y encontrar juntos maneras de que se sienta seguro, valorado, importante y valioso.

Igual de importante es enseñarle a expresar y regular esas emociones de manera adecuada, sin dañar a otros, sin violencia ni agresividad, ni hacia los demás ni hacia sí mismo (por ejemplo el autorreproche, el ninguneo de las propias emociones, o de sus cualidades, son formas de autoagresión).

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

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