Angustia de separación

¿Tu hijo no se separa de tus brazos? Probablemente sufra angustia de separación

3 minutos

Si no quiere estar con extraños, no quiere ver lejos ni a mamá ni a papá, llora cuando os vais, rechaza a los desconocidos...Sufrirá angustia de separación, ¡y es normal!

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Tu bebé puede ser un niño muy sociable. Está con todos los que le cogen, no pone problemas y “le da igual” no estar con papá y mamá. O puede que le pase lo contrario y a tu bebé no le haga ninguna gracia separarse de los brazos de sus padres.

Cuando llegan los ocho meses todo esto cambia, porque la mayor parte de los bebés sufren lo que se denomina angustia de separación o, lo que es lo mismo, papá y mamá son siempre míos y no puedo separarme de ellos.

Decimos a los ocho meses, porque coincide con un momento de su desarrollo en los que van teniendo mayor dependencia: gatean, se mueven más, cogen algunos alimentos con poca ayuda…sin embargo, emocionalmente, se vuelven totalmente dependientes de los padres, pero sobre todo, de su madre.

Puede que los bebés que hayan sido muy sociables comiencen a extrañar a todos, y nos sorprenderemos, “¡pero si estaba con todo el mundo!”. Y será una sorpresa y sufriremos por los grandes berrinches que tiene cuando nos alejamos de ellos.

Síntomas

  • Lloran y lloran mucho. Cuando ven que nos vamos, aunque sea al baño, sus lágrimas son enormes. ¿La razón? Creen que su protección, su mayor vínculo de apego se va y no saben si va a volver o no.
  • Solo quieran estar con su mamá.
  • Se despiertan más de lo habitual al dormir.
  • Quieren estar en brazos de una persona de confianza.

¿Cuándo ocurre?

Básicamente tiene lugar cuando la persona con la que está íntimamente relacionado se aleja. A cualquier lugar y por el tiempo que sea. Como hemos comentado, a muchos bebés les ocurre hasta cuando sus papás van al baño.  El niño piensa que ese  vínculo que sienten (y que por otro lado hay) se puede romper y se desencadena la angustia de separación.

A esto se le suma que el bebé a esta edad ya ha aprendido a que muchas de las acciones que hace, tienen consecuencias. Es decir, sabe que, por ejemplo, si llora sus padres irán a consolarle, a calmarle, a alimentarle, etc. Sabe que si ríe, los demás sonríen y juegan con él.

Por tanto, el bebé para mostrar su descontento y su miedo ante esa separación llora para que mamá o papá vuelvan.

Pero todo eso, no es una capacidad de manipulación que tiene el niño, sino una forma de expresar sus emociones más básicas.

Cómo les ayudamos

Para ellos, lo más importante es saber que, aunque podamos desaparecer durante unos momentos, al final volvemos.

Por tanto, algunos juegos pueden ser útiles para ello:

  • El “cucu-tras” en el que desaparecemos pero volvemos. Pueden también hacerlo ellos. Se esconden y de pronto, ¡aparecen!
  • También podemos jugar al  escondite. Nos escondemos, por ejemplo, detrás de una puerta y él nos tiene que buscar. Le podemos llamar para que distinga nuestra voz y sepa que nunca nos vamos del todo.
  • En el caso de tener que dejarlo, por ejemplo, en la guardería, es mejor hacerlo directamente. Despedirnos de ellos y decirles que volveremos. Aunque lo hagamos por su bien, es mejor no desaparecer cuando no nos mira.

Etiquetas: bebé 10 meses

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