Información práctica

La vacuna del rotavirus: qué debo saber

No es obligatoria ni está financiada por el Estado, pero el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomienda que se le suministre “a todos los lactantes pequeños”.

Bebé vacunándose (Foto: iStock)
Bebé vacunándose (Foto: iStock)

Dentro del intenso calendario de vacunación al que cualquier bebé nacido en España debe someterse para blindar su salud, los padres tienen el poder de decidir en el caso del rotavirus si optan por suministrar dicha vacuna a su hijo o si prefieren no hacerlo. Llegado el momento, las dudas asaltan a los progenitores, por lo que es interesante informarse bien al respecto. 

Para ello, lo ideal es hacer una aproximación objetiva a través de la voz autorizada del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría. Formado por expertos en infectología y vacunología, este es el organismo responsable de esta asociación en nuestro país en todo lo que tiene que ver con la vacunación infantil. 

En su página web oficial se puede encontrar información completa sobre el rotavirus y su posicionamiento sobre la vacunación de dicha infección a los más pequeños. Desde el CAV se explica que el rotavirus es una infección vírica que “causa gastroenteritis aguda en la infancia” y debe su nombre al parecido que tiene con la rueda, que en latín se dice ‘rota’.

El rotavirus es muy frecuente en los niños más pequeños y al ser tan agresivo su ataque al organismo del niño y provocar una diarrea que se puede prolongar muchos días, más allá de una semana, la deshidratación es una complicación frecuente en los pacientes de rotavirus. 

Formas de contagio del rotavirus

El contagio de este virus que es la principal causa de ingreso hospitalario en España por diarrea aguda, tal y como indica el CAV, “puede producirse por el contacto con otros niños enfermos-por vía fecal u oral- en la guardería o el colegio, o con sus padres o cuidadores, generalmente a través de las manos”, de ahí que sea altamente recomendable vacunar a los niños que acuden a la escuela infantil y a los niños que no vayan pero que tengan contacto en el día a día con otros menores que sí acudan a un centro educativo, como puede ser el caso de un hermano mayor. El CAV va más allá en su posicionamiento sobre la vacuna del rotavirus ya que “recomienda la vacunación universal frente al rotavirus de todos los lactantes pequeños -también en los bebés prematuros-”.

No se incluye en el calendario de vacunación

Pese a esta opinión autorizada, todavía no es una vacuna incluida en el calendario vacunal del Ministerio de Sanidad, uno de los motivos que explica por qué no se trata de un producto financiado por el Estado. Este hecho llevó a reivindicar aprovechando la actualización de su calendario vacunal del 2020 la necesidad de "valorar fórmulas de cofinanciación del Sistema Nacional de Salud de las vacunas no incluidas en los calendarios oficiales". Entre ellas está la del rotavirus. Como muestra del posicionamiento de la Asociación Española de Pediatría en favor de la vacunación universal, este calendario no discrimina entre las vacunas financiadas de las que no lo son. 

Las vacunas comercializadas contra el rotavirus en España se deben pagar de forma íntegra en las farmacias, donde se pueden adquirir sin demasiados problemas actualmente. Es conveniente llamar, eso sí, antes de acudir a comprarla porque no siempre están disponibles y a veces hay que esperar en lista de espera a que llegue la correspondiente dosis. Dependiendo de la vacuna que se compre tiene dos -Rotarix-o tres dosis -RotaTeq-. Ambas tienen su comercialización autorizada en España pero es imprescindible que se complete todo el proceso de vacunación con la misma. 

Efectos adversos

La vacuna, en cualquier caso, debe ser guardada en la nevera hasta llevarla al centro de salud el día y hora en el que el pequeño tenga la cita para que un especialista médico cualificado se la suministre por vía oral. No hay inconveniente para que se incorpore al programa de vacunación obligatorio y, en opinión del CAV, formada en base a la evidencia científica, “los efectos adversos más frecuentes son vómitos, diarrea y fiebre moderada, todos ellos leves”.

En su nota explicativa se reconoce que “se han comunicado casos aislados de broncoespasmo, urticaria y de invaginación intestinal tras la administración de esta vacuna”, y también advierte de un cuadro grave poco habitual que muestra “ dolor abdominal intenso intermitente, vómitos y heces con sangre” que debe ser valorado con urgencia por un médico.

Por último, recuerda que la vacuna está contraindicada en caso de reacción alérgica grave tras una dosis previa o si el niño es alérgico a alguno de sus componentes y esta alergia ya ha dado la cara previamente. ”Tampoco deben administrarse si existe el antecedente de invaginación intestinal o si se padece alguna malformación intestinal que predisponga a ella”, concluye el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

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