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¿Cómo saber que padezco el síndrome del nido? Claves de alerta

¿Antes de estar embarazada no eras muy ordenada y ahora que va a nacer el peque tienes la necesidad de tener todo perfectamente ordenado? ¿Te invaden las ganas de preparar el cuarto del bebé? Quizá estés pasando por el síndrome del nido, si quieres comprobar si es así, descúbrelo aquí.

Estás embarazada y en el último trimestre de tu gestación. Y sí, tienes una barriga que casi no te deja moverte, pero eso no implica que de repente te invada una hiperactividad desbordante y que tengas la necesidad imperiosa de limpiar, lavar, ordenar… Y, a fin de cuentas, de “preparar”.
Preparar la llegada del que será el nuevo miembro de la familia e inquilino de la casa. Así que es posible que si sientes estos síntomas tengas el “síndrome del nido”, mira las siguientes claves para comprobar que efectivamente es así.
El llamado “síndrome del nido”, al que también se conoce como “instinto de anidamiento” suele aparecer en las últimas semanas y produce en la futura mamá un estado de hiperactividad o energía descomunal para realizar todo tipo de tareas domésticas. Suele darse especialmente en madres primerizas y debido a él las embarazadas suelen tener ganas de ordenar los armarios, limpiar los techos, fregar los suelos, pintar las paredes… Todo lo que sea necesario para que cuando llegue su pequeño, “todo esté preparado”.
Como ya podemos haber imaginado, este síndrome recibe su nombre porque tiene una gran relación con ese instinto animal que pueden tener las aves de preparar su nido antes de poner los huevos y empollar a sus crías.

Claves de alerta: ¿tengo el síndrome del nido?

Si te sientes identificada con las siguientes afirmaciones es posible que estés pasando por el síndrome del nido:
  • Necesitas tener todo organizado, y eso que antes de tu embarazo no eras tan ordenada.
  • Tienes ganas de preparar la habitación de tu hijo con mucha antelación a su nacimiento.
  • Quieres cambiar los colores de las paredes, dejar relucientes los cristales de las ventanas o hacer -a fin de cuentas- una reestructuración de la casa.
  • Limpias los armarios a fondo incluyendo la cocina o los de tu habitación y recoges todo de la manera más organizada posible.
  • Te cuesta dormir pensando en que te has dejado algo importante por hacer.

Cómo aprovechar esta situación

Fuente: Pexels

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Si te has dado cuenta de que efectivamente te encuentras en esta tesitura, lo más esencial es que sepas que si hacer estas tareas te va a ayudar a estar más calmada, podrás hacerlas con normalidad, pero lo importante es que no te obsesiones. Asimismo, no intentes hacer sobreesfuerzos, las últimas etapas de tu gestación deben ser momentos que debes dedicar a cuidarte y a prepararte para el parto. Aprovéchate de ello y sigue estos consejos:
  • Haz una lista de prioridades, para de esta forma establecer por dónde quieres empezar y qué deberías dejar para el final.
  • Crea un calendario semanal para así distribuir las tareas que quieres llevar a cabo.
  • Ten en cuenta el tiempo que inviertes y ponte un límite, piensa que tampoco debes llegar muy fatigada hasta momentos antes de ir a dormir.
  • Pide ayuda a tu entorno, familia y pareja. Seguro que estarán encantados de ayudar, lo que hará que te sea más fácil llegar a completar más cosas.
  • Considera que no estás en tu etapa más ágil, no intentes abarcar todo tú sola y por supuesto ten siempre en mente tu seguridad: no hagas tareas que requieran movimientos bruscos, subirse a escaleras o levantar objetos de mucho peso.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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