Niños en el agua

Mito o verdad: ¿Meterse en el agua después de comer es malo?

Hemos oído esta cantinela infinidad de veces y seguimos con dudas ¿podemos, entonces, dejar a nuestros niños bañarse después de comer?

También te puede interesar: 8 consejos para ir a la playa con el bebé
Mito o verdad: ¿Meterse en el agua después de comer es malo?

“¡Ahora a esperar a hacer la digestión! ¡No te puedes bañar hasta dentro de una hora y media!” O dos. O tres. Todo dependía de lo agonías que fuera nuestra madre con este tema. Todos hemos escuchado (y sufrido) esta frase y la realidad es que soportábamos sudores en balde, mirábamos el mar o la pisci con añoranza, preguntando cada veinte minutos cuánto faltaba para poder darnos un chapuzón y ellas, estoicas, no nos restaban ni un mísero minutillo pero… ¿era necesario? La respuesta es NO.

El mal llamado corte de digestión es en realidad un síncope reconocido médicamente como hidrocución. Y esto ¿qué es? Se trata de un shock que se produce por una diferencia térmica brusca, provocado por el contacto repentino de la piel y las vías respiratorias superiores con el agua fría. Esto puede desencadenar un reflejo de inhibición en la respiración y la circulación, provocando que el corazón se sobreactive y, en consecuencia, provoque una parada cardiorrespiratoria. Pero que no cunda el pánico, para evitar que esto pase sólo hay que meterse gradualmente en el agua, poco a poco y sin prisas: pies, piernas, barriguilla, mojarnos las muñecas, la nuca, la cara y así hasta estar por completo dentro del agua.

Así que, a partir de ahora, cuando los peques nos pregunten si pueden bañarse nada más comer la respuesta que daremos será: ¡Sí! Pero métete en el agua como hacemos los mayores, poco a poco.

Etiquetas:

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS