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¿Estás embarazada? A tu bebé le gusta que te acaricies la tripa

¿Te gusta acariciarte la tripa y sentir a tu bebé dentro? No eres la única: a tu peque también le gusta sentir tu cariño en forma de caricias. La ciencia avala esta información, pero ¿cómo demuestra tu bebé que esos gestos son de su agrado?

La mayoría de las embarazadas se tocan y acarician la tripa, casi como un acto instintivo, sobre todo cuando empiezan a notar dentro a su bebé. Este gesto tan natural es, además, muy bien recibido por el bebé. Lo confirma la ciencia.

¿Por qué las embarazadas se tocan la tripa?

Que las embarazadas se toquen la tripa es muy habitual y tiene una explicación. Es un instinto que nace del espíritu de protección de la madre hacia el hijo, pero también es una forma de comunicación, la manera en la que la madre responde a los movimientos del bebé para sentir que está bien, para darle amor mediante el tacto.

Un gesto que el bebé también recibe muy bien

Un estudio realizado por la Universidad de Dundee analizó la respuesta de los fetos tanto al tacto como a la voz de la madre y los resultados reflejaron que los fetos mostraban más movimientos de brazos, cabeza y boca cuando la madre tocaba su abdomen y disminuían esos mismos movimientos cuando escuchaban la voz de mamá. Es decir, los fetos responden selectivamente a la estimulación externa.
Para realizar este estudio, se contó con 23 embarazadas entre la semana 21 y la 33 de gestación: 10 estaban en el segundo trimestre y 13 en el tercer trimestre. Los resultados demostraron que las caricias de la madre son un estímulo para el bebé. También se concluyó que los bebés que estaban en el tercer trimestre respondían más a los estímulos, por lo que la maduración del sistema nervioso también influía en la respuesta.

Beneficios de tocarse la tripa en el embarazo

Como hemos visto, según esta investigación, que la mamá se acaricie la tripa durante el embarazo hace que el bebé se mueva más, pero no es el único beneficio.
Este gesto también ayuda a que se forme y se refuerce el vínculo afectivo madre-hijo, ya que supone una forma de comunicarse. Mediante estas simples caricias mamá y bebé se sienten, se acompañan y se reconocen mutuamente. Si, además, esas caricias van acompañadas de palabras de cariño por parte de mamá, ese vínculo es aún mayor.
Por otro lado, mamá también se relaja cuando nota moverse a su bebé dentro de ella, aporta una sensación de calma, de saber que el peque está bien.
En este mismo estudio, también se comprobó que el bebé reaccionaba de manera diferente si la tripa era tocada por la madre a si era tocada por el padre o por algún otro familiar o amigo, lo que daba a entender que el bebé podía reconocer a su madre por el tacto.

No todo el mundo puede tocar la tripa

¡Ojo! Ya hemos hablado de esto en alguna ocasión: la tripa de una embarazada solo se toca con su permiso. Hay una tendencia generalizada a tocar la tripa de una embarazada como algo natural, pero no debemos olvidar que es parte de su cuerpo y puede ser violento, molesto o indeseado para la mujer. Es necesario que haya confianza y siempre, siempre, preguntar antes de hacerlo. Además, claro está, de hacerlo con mucho cuidado. Debemos tener en cuenta que la mujer puede no sentirse respetada o interpretar que no se tienen en cuenta sus emociones, por lo que siempre es mejor tratar de evitar un "contacto embarazoso" y pedir permiso primero.

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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