Problemas en el embarazo

¿Cuándo se considera un embarazo de alto riesgo?

Aunque un embarazo empiece con absoluta y completa normalidad, algunas complicaciones o problemas pueden provocar que se convierta en un embarazo de alto riesgo, lo que conllevará un mayor control.

El embarazo es una etapa maravillosa. La mayoría de las veces tener un bebé es un proceso completamente natural. Y, en la mayoría de las ocasiones, luego de un embarazo a término, la mujer se pone de parto en la fecha estimada por el médico, o bien cerca de ésta, y da a luz a un bebé sano. Luego, dos o tres días más tarde, abandona el hospital en compañía de su bebé y su pareja, y comienza una nueva vida en compañía del pequeño.

Esto sería, por así decirlo, una de las imágenes más idílicas de la gestación. Sin embargo, la realidad es que no todos los embarazos van bien. Pueden surgir distintas complicaciones o problemas que pueden hacer que la experiencia, considerada como una de las más bellas y bonitas que se podrían disfrutar en la vida, se convierta en unos meses de angustia, preocupaciones y nerviosismo. 

Es lo que ocurre cuando, por ejemplo, has ido a la consulta de tu médico y te ha indicado que tienes un embarazo de alto riesgo. ¿Qué significa, en qué consiste, y cuándo se produce? ¿Qué factores pueden influir en ello?

Un embarazo de alto riesgo significa que la embarazada tiene uno o más factores que pueden aumentar sus posibilidades de sufrir un problema de salud durante la gestación, o bien de tener un parto prematuro. Por tanto, sugiere que para poder tener una gestación y un parto no solo saludable sino también exitoso, podría ser necesaria la atención médica adicional.

Si tu médico te ha indicado que tienes un embarazo de alto riesgo significa que existen posibles complicaciones que podrían afectarte a ti o a tu bebé, o a ambos. Por tanto, es necesario el manejo de un especialista con el fin de ayudarte a garantizar los mejores resultados no solo para ti, sino también para el pequeño.

¿Cuándo se considera que un embarazo es de alto riesgo? ¿Cuáles son los factores?

Existen algunos factores que, en un embarazo, pueden ser considerados como de alto riesgo. Los más habituales son los siguientes:

Edad materna

Es uno de los factores de riesgo más comunes. Aquellas mujeres que tienen menos de 17 años o más de 35 en el momento del nacimiento del bebé corren un riesgo mayor de sufrir algún tipo de complicaciones, en comparación con mujeres situadas entre la adolescencia tardía y los 30 años. Además, a partir de los 40 años el riesgo de defectos genéticos o de aborto espontáneo aumentan.

Condiciones médicas o afecciones que ocurren durante el embarazo 

Puedes comenzar un embarazo perfectamente normal, y sin ningún tipo de complicaciones, pero luego desarrollar alguna condición médica o afección que terminen por situarte en la categoría de alto riesgo, dado que pueden afectarte tanto a ti como a tu bebé. En este sentido, dos de los problemas más comunes son:

  • Preeclampsia. Es un síndrome que incluye presión arterial alta, hinchazón y presencia de proteínas en la orina. Puede ser peligroso e incluso mortal para la embarazada o el bebé si no es debidamente tratada. No obstante, con un manejo y un tratamiento adecuados, la mayoría de las mujeres que desarrollan esta complicación tienen bebés perfectamente sanos.
  • Diabetes gestacional. Consiste en un tipo de diabetes que únicamente se desarrolla durante la gestación. Cuando una mujer la desarrolla puede tener un embarazo y un bebé saludable, siempre y cuando sigan el plan de tratamiento, y los consejos dietéticos, indicados por el médico. Aunque posteriormente lo más habitual es que la diabetes gestacional se resuelva después del nacimiento del bebé, se ha comprobado que las mujeres que han tenido diabetes gestacional presentan un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

Problemas relacionados directamente con el embarazo

A menudo, un embarazo es clasificado como de alto riesgo debido a problemas que surgen en algún momento del embarazo, y que, en realidad, poco tienen que ver con la salud de la madre. No es lo que ocurre, por ejemplo, con el desarrollo de la preeclampsia o de la diabetes gestacional. A continuación te resumimos cuáles son algunos de esos problemas más comunes: 

  • Placenta previa. Es una condición en la que la placenta cubre el cuello uterino, lo que puede causar sangrado, en especial si la mujer tiene contracciones. Si la placenta continúa cubriendo el cuello uterino en un momento próximo a la fecha estimada del parto, es posible que el médico programe una cesárea con el fin de reducir los riesgos de sangrado no solo de la mamá, sino también del bebé.
  • Parto prematuro. Un parto prematuro es aquel que comienza antes de las 37 semanas de embarazo. No existe forma de saber si una mujer experimentará o no un parto prematuro (o un parto perfectamente normal). Sin embargo, sí existen algunos factores que pueden poner en riesgo a la embarazada, como: ciertas infecciones, tener un cuello uterino acortado o un parto prematuro previo.

También existen otros factores que pueden influir en el diagnóstico de un embarazo de alto riesgo. Por ejemplo, tener un bajo peso antes de quedar embarazada, o bien sobrepeso, haber tenido problemas con un embarazo anterior (parto prematuro o haber tenido anteriormente un bebé con un defecto de nacimiento o un problema genético), o bien haber sufrido depresión.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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