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Versión cefálica externa, una maniobra para girar al bebé cuando viene de nalgas y evitar cesárea

La Versión Cefálica Externa (VCE) se trata de una maniobra realizada por el personal ginecológico y, en ocasiones, cuenta con la ayuda de la matrona. Aunque no se trata de una técnica nueva, muchas futuras mamás se preguntan en qué consiste y por qué se hace.

Se trata de una maniobra en la que se intenta girar al bebé que está en una posición de nalgas, para poder colocar la cabeza boca abajo en el canal del parto. Esta maniobra se realiza para poder optar, de una manera más segura, por un parto vaginal.
Es importante saber que, en muchos países, existen profesionales preparados para atender partos de nalgas, pero cierto es que, aún quedan muchos países que no se unen a esta modalidad, por falta de formación.
Se realiza con movimientos suaves y utilizando sus propias manos desde fuera del abdomen. Primero sacarán las nalgas del bebé de tu pelvis y luego, con la otra mano, guiarán la cabeza hacia su pecho o hacia su espalda dependiendo de la técnica que se utilice.
Solo se ofrecerá en mujeres que no tengan contraindicaciones como pueden ser: más de un bebé, isoinmunicación de Rh, placenta previa, placenta previa, malformaciones uterinas, preeclampsia grave o HELLP, hipertensión, compromiso fetal, infecciones maternas, entre otras.
Versión cefálica externa, una maniobra para girar al bebe cuando viene de nalgas y evitar cesárea

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¿Cuándo se realiza?

La recomendación es realizarlo entre la semana 36-38 semanas, aumentando el porcentaje de éxito cuanto antes se realice, pero a la par aumenta ligeramente el riesgo de parto prematuro.
Cada vez son más profesionales que se forman y actualizan y pueden ofrecer este tipo de maniobras a las mujeres antes que ofrecerles directamente una cesárea por venir el bebé en posición de nalgas.

Se realiza con movimientos suaves y utilizando sus propias manos desde fuera del abdomen

Esta maniobra, se recomienda una vez realizada la ecografía del tercer trimestre, (33-34 semanas), ya que antes de estas semanas se considera que el bebé suele darse la vuelta de manera espontánea. Se considera que el 40% de los bebés que están en podálica, se darán la vuelta de forma espontánea antes de la semana 36 de embarazo. A partir de ese momento, las posibilidades de girarse solos van disminuyendo, pero no es imposible.
La posición de nalgas puede tener muchos motivos, incluso, en ocasiones, puede ocurrir sin un motivo claro aparente. Entre estos motivos podemos encontrar: cordón corto que le impide girarse, miomas, placenta previa, cicatrices, adherencias uterinas, malformaciones uterinas, entre otros).

¿Cuántos bebés se encuentran de nalgas?

A las 37 semanas se considera que sólo un 3-4 % de los bebés seguirán de nalgas, es decir, sólo 1 de cada 25-30 mujeres van a llegar a término con el bebé en posición de nalgas.

¿Cómo se realiza esta maniobra?

Una vez tu ginecólogo te informa del proceso, te citará para acudir al hospital para ingresar durante el procedimiento y unas horas posteriores de observación, siendo un proceso a priori ambulatorio. Previamente a la intervención, se realizará una monitorización del bebe y la madre para poder asegurar su bienestar. Se revisará la historia clínica y todas las analíticas. Previo a la maniobra, se realizará una ecografía para confirmar la posición de nalgas.
Una vez preparada, lo más habitual es realizar la técnica en quirófano para que si surge alguna complicación se pueda actuar rápido. Es importante informar a la mujer en todo momento de lo que se va a hacer y que la mujer comunique cómo se va sintiendo durante el proceso.

¿El proceso es molesto?

Se considera que puede haber molestias, e incluso en ocasiones algo doloroso. En algunos hospitales se utilizan analgésicos u óxido nitroso. Los últimos estudios indican un beneficio en utilizar analgesia epidural o raquídea, aumentando la tasa de éxito y la experiencia de la madre, sin aumentar el riesgo de complicaciones derivadas de la versión cefálica (aunque el riesgo de hipotensión materna aumenta).

Se considera que puede haber molestias, e incluso en ocasiones algo doloroso

Es lógico pensar que cuanto más relajada esté la madre, más fácil es manipular el bebé a través de la pared abdominal. Por eso, en otros hospitales incluso se usa medicación anestésica intravenosa para reducir el dolor.
Para poder asegurar la máxima relajación del útero, se utilizan medicamentos que relajan e inhiben las contracciones, relajando el útero. Si no se utilizase, el útero de manera natural intentaría proteger al bebé contrayendo así el útero y dificultando dicha maniobra.

¿Qué tasa de éxito tiene la VCE?

Existe mucha variabilidad en la tasa de éxito ya que hay varios factores que influyen. Podemos encontrar la tasa de éxito entre el 40-80%, siendo la media el 50 %. Los factores que más pueden influir serían los siguientes:
  • Edad materna
  • Peso fetal
  • Que no sea el primer bebé: el 80% de las versiones en mujeres multíparas serán satisfactorias frente al 40% en primíparas
  • Cantidad de líquido amniótico: a menor cantidad, menor tasa de éxito
  • Localización de la placenta: si la placenta está en la zona posterior aumenta el % de éxito
  • Posición de los pies/cuerpo del bebé: si se encuentra fuera de la pelvis, será más fácil girarlo

Y si se da la vuelta, ¿puede volver a la posición de nalgas?

Como todo, nadie te puede asegurar que no se de la vuelta de nuevo. Se calcula que sólo un 3% de los bebés a los que se le ha realizado la VCE se volverá a colocar de nalgas. Aumenta ese % en mujeres con mucho líquido amniótico o en multíparas.
Ecografía en el embarazo

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¿El bebé o la madre corren riesgos?

Es muy normal tener miedos antes de realizarte esta maniobra, sobre todo por la cantidad de opiniones opuestas que hay al respecto. El problema que estamos encontrando es que, en algunos hospitales, si no están actualizados o formados, deciden no recomendarla en vez de derivar a profesionales que sí que esté dentro de sus competencias.
A día de hoy no existe evidencia científica que asegure al 100% la técnica, pero si nos paramos a pensarlo, en la medicina no hay nada 100% seguro. Lo que sí podemos asegurar es que existen muchos estudios que defienden esta técnica en base a los resultados obtenidos.
Algunos estudios bastante grandes que han registrado los efectos adversos de la versión cefálica externa deducen que solo suceden en aproximadamente el 6% de los casos.

¿Cuáles son los riesgos que existen?

  • Alteración del monitor (5%)
  • Sangrado vaginal puntual
  • Hipertensión materna
  • Cesárea urgente por sospecha del bienestar fetal (0,35-2%)
  • Muerte fetal (0.02-0.8%)
Si tenemos una cesárea anterior, hay muchos protocolos que lo consideran como contraindicación absoluta. En estos casos, siempre recomendamos personalizar cada situación. No es lo mismo una cesárea reciente que una cesárea hace 8-10 años. Teniendo en cuenta que la tasa de parto vaginal posterior a la VCE disminuye, pero no por ello quiere decir que no sea posible, de hecho, la gran mayoría acaba pariendo por la vía vaginal.

Y si mi bebé se da la vuelta, ¿qué ocurre ahora?

Según los últimos datos de los que se dispone, no hay más riesgo de parto instrumental e intervenciones obstétricas en un bebé que está en posición cefálica tras haber estado en podálica, comparado con los que se han dado la vuelta de forma espontánea.
Sí que se recomienda realizar ejercicios que ayuden a movilizar la pelvis con estiramientos, biomecánica materno-fetal o rebozo para liberar esos ligamentos músculos.

Y si no deseo realizarme la VCE, ¿qué opciones tengo?

Dentro de las opciones más conocidas estaría la moxibustión y la acupuntura. El problema es que no existe una fuerte evidencia que respalde estas técnicas, pero tampoco se ha demostrado que sean perjudiciales.
En cuanto a realizar diferentes ejercicios posturales, tampoco existe una evidencia sólida que lo defienda, pero sí lo piensas bien, el liberar la pelvis, liberar esos ligamentos tensos, seguro que tiene beneficios para el bebé y la mujer. Con estos movimientos nos referimos a la biomecánica materno-fetal.
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