Ser Padres

A mi bebé no se le cae el pelo con el que nació: ¿es normal?

Puede ser que conozcas de qué trata este período de transición, y es que, los bebés, durante los primeros meses, pierden el pelito con el que nacieron. Sabiendo esto, ves que tu pequeño aún lo conserva y esto te preocupa. ¿Quieres saber por qué ocurre esto y si en tu caso deberías alarmarte?

Quizá sois primerizos, pero ya habéis oído hablar de ello. O puede ser también que hayáis tenido otros hijos y sepáis que a un bebé se le cae el pelo con el que nace. De hecho, aquellos que no lo saben, a veces quedan preocupados ante la pérdida del cabello de su bebé. Sin embargo, lo que te inquieta a ti es que a tu recién llegado no se le cae el pelo con el que nació. ¿Por qué y cuándo ocurre está caída?

¿Por qué los bebés pierden el pelo?

Es natural que, si un padre que no conoce esto de repente empieza a observar que a su hijo se le está cayendo el pelo, se quede algo extrañado, preocupado o con miedo de que al pequeño le esté ocurriendo algo malo.
Pero lo cierto es que se trata de un proceso totalmente habitual, ya que los bebés pierden el pelo con el que en su día nacieron. Esto se debe a un período de transición que se conoce como efluvio telógeno. Al principio suele caerse de forma paulatina e irregular, por eso es común que el bebé tenga zonas de calvicie aleatorias. Más tarde, puede resultar que quede calvo por completo. Pero… ¿Por qué sucede esto?
Esto se explica porque cada cabello tiene dos etapas: una de crecimiento y otra de reposo. La de crecimiento suele durar unos tres años; la de reposo, que es en la que el cabello se queda en el folículo hasta que aparece uno nuevo, suele abarcar unos tres meses.
Lo normal es que entre el 5 y el 15 % del cabello se mantenga en la fase de reposo, porque de esta forma, el pelo puede ir regenerándose sin que haya una alopecia visible. Es decir, que mientras el pelo cae, al mismo tiempo empieza a salir uno nuevo para que no se note la transición.
No obstante, hay veces en las que la cantidad de pelo que cae es mayor a la cantidad que crece, por eso se aprecian en determinados momentos áreas “despobladas”. Algunos factores como la temperatura corporal o los niveles hormonales (que bajan mucho tras el nacimiento) pueden acelerar el proceso, que se detenga el crecimiento y que el bebé se quede “calvo” a los meses del parto.

¿Cuándo debes alarmarte?

Algo que debes saber es que esta caída es normal durante los primeros seis meses de vida, por lo que si todavía no ha perdido su pelo es porque quizá es aún demasiado pronto o no es el momento.
Por este motivo, deberíamos alarmarnos más bien en caso de que la caída se esté produciendo no antes o después, sino por otra razón. Debemos prestar atención porque podría ser una señal de otros problemas de salud. Por ejemplo, podría tener una infección por hongos llamada tiña del cuero cabelludo o dermatofitosis, la que produce una descamación de color rojizo en las zonas de calvicie. Por otro lado, también podría tratarse de la costra láctea o dermatitis seborreica, que también puede causar la pérdida de pelo (aquí tienes más información sobre la costra láctea, a veces confundida con caspa en el bebé).
Además de ello, podría deberse a algunas condiciones médicas que generan esa caída del cabello en los primeros meses de vida, tales como el hipotiroidismo o el hipopituitarismo. En casos como estos, lo más adecuado es consultar con un dermatólogo cuál es el tratamiento más apropiado.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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