Alimentación infantil

Los niños que piensan bien antes de elegir alimentos, optan por los más saludables según estudio

Ofrecer a nuestros hijos alimentos saludables y nutritivos es fundamental. Ahora, un estudio ha encontrado que aquellos niños que piensan qué van a comer aumentaría las posibilidades de que opten por alimentos más saludables.

Niño comiendo sano
Foto: Istock

Según el estudio Aladino sobre la Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España que el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social presentó hace algunos meses, el 40,6 por ciento de los niños de entre 6 y 9 años de edad tienen sobrepeso u obesidad

En conjunto, y según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 20 por ciento de los adolescentes también presenta esta condición. Una estadística que en estos momentos situaría a nuestro país como el cuarto país europeo como mayor prevalencia de obesidad infantil.

Como señalan los expertos, la alimentación que sigan los niños y jóvenes es fundamental, a lo que se le suma otro aspecto importante: la práctica de ejercicio físico con regularidad, reduciendo al máximo posible el sedentarismo y las horas que pasan delante de una pantalla.

En lo que a la alimentación se refiere, un estudio publicado en Child Development ha señalado que la impulsividad a la hora de escoger los alimentos puede influir negativamente, al encontrar que, cuando los niños no eran impulsivos con la comida que escogían, y tomaban ediciones meditadas, adoptaban decisiones mucho más saludables.

Como señalan los autores, aún cuando tanto los educadores como las agencias gubernamentales proporcionan a los niños información sobre la alimentación saludable, en muchas ocasiones esta información no es suficiente. 

¿Qué nos dice el estudio?

Los investigadores, con sede en los Emiratos Árabes Unidos, reunieron a un total de 467 estudiantes de quinto y sexto grado para que participaran en el estudio, los cuales tienen un tiempo de refrigerio designado durante el día escolar. Sin embargo, el día del experimento se les pidió a los padres que no les enviaran ningún refrigerio.

Al contrario, se presentaron a cada uno de los participantes diferentes opciones de comida. Las ofertas variaban desde alimentos u opciones poco saludables, como dulces, patatas fritas o chucherías a selecciones más saludables, como zanahorias, manzanas y plátanos. A su vez, a los niños se les informó sobre qué alimentos fueron seleccionados por otro compañero, que en esos momentos no se encontraba en la habitación.

Alimentos saludables en niños
Foto: Istock

Seguidamente, los investigadores colocaron a los niños en uno de los cuatro grupos:

  • Un grupo de niños aprendió acerca de las opciones más saludables que eligieron otros compañeros, y luego tuvieron que tomar decisiones.
  • Un grupo de niños tuvo que analizar y explicar las elecciones de alimentos saludables realizadas por el compañero, para luego decidir cuál de las opciones querían consumir.
  • Se informó al tercer grupo de niños sobre las opciones poco saludables que escogió el compañero que no se encontraba en la habitación. Y, luego, tenían que elegir su propio refrigerio.
  • El cuarto grupo de niños tuvo que analizar y explicar las elecciones de alimentos poco saludables, tomadas por el compañero, y luego decidir qué comer.

Los investigadores encontraron que las elecciones del anterior compañero no marcaron una diferencia importante o significativa. En cambio, cuando el niño participante tuvo que detenerse y pensar en las elecciones del otoño compañero, y luego explicarlas, optaron por tomar decisiones más saludables.

Como señalan los autores, “con los niños, no tienden a comer mal por falta de información, sino principalmente por impulsividad”. Esto significa que pueden conocer muy bien qué tan saludable es un determinado alimento. Y, aún así, los niños pueden no querer elegirlos.

El estudio, además, proporcionó información valiosa sobre algunos de los razonamientos que se encontraban detrás de las elecciones de los alimentos. Por ejemplo, entre el grupo de mayor edad se observó un mayor nivel de pensamiento racionalizado, puesto que los estudiantes de sexto grado tendían a tomar decisiones más saludables, en comparación con los del curso anterior.

La importancia de ofrecer opciones de alimentos más saludables

Los investigadores inciden en un aspecto importante: proporcionar a los niños detalles sobre los alimentos que consumen puede ayudar a aumentar su comprensión y capacidad de razonamiento, especialmente con respecto a la elección de alimentos.

Por ejemplo, discutir la nutrición de forma positiva puede ayudar a que los niños tengan asociaciones positivas con la comida. ¿Cómo? Discutiendo qué hacen los alimentos para el cuerpo, lo que ayudará a que tomen decisiones alimenticias más beneficiosas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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