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Anestesia epidural y cesárea, ¿son compatibles?

No es la técnica que se utiliza en las cesáreas programadas, pero si es la que se utiliza, con una estrategia médica diferente, cuando se trata de un parto natural que deriva en cesárea.

A estas alturas, todas las mujeres embarazadas que se informan de cara al parto que tienen cerca en sus respectivos horizontes tienen claro que la anestesia epidural es la habitual en unas condiciones de parto estándar. Por supuesto, siempre y cuando ellas decidan recurrir a ella. Pero hay más dudas sobre la anestesia y las cesáreas, así que vamos a tratar de aportar luz al respecto.

Tipos de anestesia

Tres son los tipos de anestesia que se pueden poner para un parto por cesárea. La anestesia general, que según explican desde el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona es “la técnica más rápida y se usa en las cesáreas urgentes que no dan tiempo al uso de otras técnicas o cuando la madre presenta contraindicaciones para los bloqueos”. La anestesia raquídea o espinal, “la técnica más comúnmente empleada en las cesáreas programadas y algunas urgentes”, añaden desde el centro hospitalario barcelonés. Y la epidural, que no es la que se utiliza en las cesáreas programadas o urgentes pero que es la más común en partos que derivan en una cesárea sobre la marca por el motivo médico que así lo indique.
La anestesia raquídea o espinal es la más común en una cesárea programada no urgente porque con una dosis espinal única el efecto se nota en pocos minutos y no requiere tanta medicación como la epidural. Además, añaden desde el SJD, se utiliza “una aguja más fina”. Pero, como decíamos, no siempre se puede recurrir a esta anestesia. A veces porque la urgencia requiere de a aplicación de una anestesia general y otras porque la paciente tiene la “herencia” de una anestesia epidural porque el parto comenzó de forma natural y la cesárea ha sido una consecuencia inesperada.
En estos casos, la anestesia epidural si es compatible con la cesárea. Es decir, los anestesistas no cambian, en términos generales, de tipo de anestesia cuando un parto natural deriva en cesárea. Así lo explican distintas fuentes médicas. Por ejemplo, el médico anestesista y divulgador David Callejo: “La estrategia cambia por completo. Introducimos una dosis alta de anestésico local a través del catéter que lleva la paciente por la anestesia epidural de manera que la parte inferior de su cuerpo se duerma por completo y no sienta absolutamente nada; así se puede hacer la cesárea sin dolor”, explica.

Cesáreas no programadas

Exactamente lo mismo pero con otras palabras expone el equipo del hospital SJD: “si la cesárea se indica durante un trabajo de parto con anestesia epidural se usa el mismo catéter y se ponen mayores dosis y más concentradas para aumentar la anestesia de abdomen y piernas”.
Eso sí, desde el hospital barcelonés inciden en un matiz antes de concluir su argumentación: “Este efecto se consigue en 10 a 15 minutos. Si la urgencia de la cesárea no permite esperar este tiempo es posible que requieras una anestesia general”, advierte.
Por lo tanto, la respuesta genérica a la pregunta que nos planteamos en esta pieza es sí, la epidural y la cesárea sí son compatibles.
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