Salud del hombre

Cómo cuidar los testículos y cómo protegerlos fácilmente

Para conseguir el embarazo no solo es esencial que la mujer no tenga ningún tipo de problema de fertilidad. También la salud y el estado del hombre influye muchísimo. Por ejemplo, es fundamental que su salud testicular sea adecuada, ya que los testículos, entre otras funciones, se encargan de la producción de esperma.

Al igual que ocurre con cualquier otra parte de nuestro cuerpo, los testículos son igualmente susceptibles a enfermedades, afecciones, lesiones y, también, una amplia gama de condiciones, de la misma manera que, en la mujer, sucede con los ovarios. Y, efectivamente, al igual que con la próstata o la vejiga, es esencial estar en perfecta sintonía con la salud testicular, sobre todo si se desea tener hijos.

De hecho, en lo que a la fertilidad masculina se refiere, mantener una adecuada salud testicular es fundamental, a la par que imprescindible. ¿Sabes principalmente por qué? Cada testículo contiene una serie de pequeños túbulos, o tubos, que contienen tanto testosterona como las células productoras de esperma. A su vez, albergan las células germinales, las 23 células cromosómicas que los hombres replican con la finalidad de producir esperma. Y, sobre todo, son el lugar donde se produce la espermatogénesis

Sin embargo, cualquier lesión o patología puede afectar directa o indirectamente a la salud testicular, y finalmente a la propia fertilidad. Por ejemplo, los testículos se encuentran en el escroto (un saco situado fuera del cuerpo), con el fin de mantenerse ligeramente más frescos y a una temperatura menor que la temperatura corporal. De hecho, una mínima elevación de la temperatura puede afectar a la producción normal de los espermatozoides, disminuyendo la fertilidad temporalmente.

Por otro lado, aún cuando un hombre puede producir espermatozoides a lo largo de toda su vida (se calcula que los testículos son capaces de producir alrededor de 200.000 espermatozoides por minuto), a partir de los 30 años de edad, y sobre todo a medida que se continúa envejeciendo, es común que la cantidad de testosterona producida por los testículos empiecen a disminuir.

Cuidado con los golpes

Todos hemos sufrido algún golpe en los testículos; ya sea una patada, un balón que se dirige a donde realmente no debería… Incluso puede ser habitual que lo suframos de manos de nuestro pequeño retoño, en particular cuando comienza a patalear y tenemos el infortunio de tenerlo en brazos justo en esos momentos.

En la mayoría de las ocasiones solo queda en un terrible e incómodo dolor, que suele disminuir con el paso de los minutos hasta llegar a desaparecer por completo. Sin embargo, dependiendo de la intensidad del golpe y de la causa que lo haya originado, podría producirse una lesión que debería ser tratada. Es más, si el golpe es lo suficientemente fuerte, es posible que sea necesario acudir al hospital. 

Lo cierto es que los golpes en los testículos son tremendamente comunes, especialmente si tenemos en cuenta que son órganos que cuelgan fuera del cuerpo. Si a eso le unimos que no se encuentran rodeados ni por músculos ni por huesos, prácticamente no hay nada que los proteja, haciéndolos muy vulnerables.

Uno de los primeros síntomas es sentir un tremendo dolor. Dependiendo de la intensidad, puede ser seguido de náuseas y, en ocasiones, vómitos. Por suerte -y esto es algo enormemente positivo que debemos destacar-, afortunadamente están hechos de material esponjoso, que ayuda a absorber el golpe evitando que se produzca un daño mayor. Además, también están cubiertos por un material resistente, útil para proteger a su vez el tejido interior.

Aunque los golpes no se pueden evitar, sobre todo cuando son completamente imprevisibles, es fundamental hacer lo necesario para conseguir que no se produzcan. No obstante, cuando lo sufrimos, es habitual que el dolor y las náuseas generalmente se calmen en aproximadamente una hora. Además, con la mayoría de las lesiones no hay daño en la capacidad de los testículos para producir esperma normalmente.

Cuando practiques algún deporte, una opción excelente es utiliza algún elemento protector, especialmente si se trata de algún tipo de actividad deportiva más intensa y donde los golpes o las lesiones son más habituales, como el fútbol o el rugby.

Si trabajas sentado levántate regularmente

La producción normal de esperma ocurre a aproximadamente 34 ºC, lo que significa que los testículos habitualmente se encuentran 3 ºC por debajo de la temperatura corporal normal (que suele ser de 37 ºC).

Por otro lado, cuando existe mucho calor en el ambiente, los testículos pueden enfriarse rápidamente con el fin de continuar con la producción de esperma, alejándose del cuerpo lo máximo posible. A su vez, una temperatura muy baja puede afectar a los espermatozoides, de ahí que cuando hace mucho frío en el exterior tiendan a hacer todo lo contrario: acercarse al cuerpo. 

En el caso del calor, cuando la temperatura es demasiado elevada, o los testículos se calientan en exceso como consecuencia de determinados hábitos, la calidad del esperma puede verse seriamente afectada, disminuyendo tanto el recuento de espermatozoides como su motilidad. Así, la capacidad de los espermatozoides para poder nadar y alcanzar el óvulo para fecundarlo disminuye.

Existen algunos consejos y pautas útiles que pueden ayudarte a evitarlo (o al menos reducirlo):

  • Cuando estás sentado. Permanecer sentado durante mucho tiempo es muy habitual que los testículos se sobrecalienten fácilmente, ya que cuando están en contacto cercano con los muslos, el aire no puede alcanzarlos de forma óptima, evitando que el calor pueda dispersarse con normalidad. Lo aconsejable es levantarte cada cierto tiempo, estirando las piernas. Te vendrá bien, además, a la hora de estirar la espalda.
  • Usa ropa cómoda. No hay nada peor para la salud de los testículos que llevar ropa interior muy ajustada, al igual que ponerse unos pantalones vaqueros apretados. Por tanto, es fundamental llevar siempre unos calzoncillos cómodos, de tela ligera, como por ejemplo el algodón, y que no apreten.
  • Evita las duchas o baños calientes. Darte un baño caliente -y relajante- en algún momento dado no solo no es contraproducente, sino que incluso puede ser muy beneficioso, en especial por sus cualidades calmantes, útil contra la ansiedad y el estrés. No obstante, hacerlo muy a menudo sí puede hacer que la calidad del esperma disminuya temporalmente.

Sigue una alimentación natural y saludable

Mantener una alimentación lo más natural y sana posible es imprescindible para disfrutar de una buena salud. Y en el caso de los testículos, es también esencial. De hecho, ¿sabías incluso que determinados casos de infertilidad pueden mejorar al cambiar la dieta?

Destacan sobre todo los alimentos ricos en antioxidantes, los cuales ayudan a reducir los altos niveles de estrés oxidativo e inflamación, que en determinados casos pueden contribuir a la formación del cáncer (como por ejemplo el cáncer testicular). Son interesantes los vegetales orgánicos de colores brillantes, como las zanahorias y los pimientos rojos y amarillos. Las frutas son también esenciales, como las cerezas, granadas, uvas y bayas.

También se sabe que el estrés oxidativo se convierte en un factor a tener en cuenta para el desarrollo de la infertilidad masculina. De hecho, tanto el tejido testicular como el sistema reproductor masculino en sí tienden a ser particularmente susceptibles al estrés oxidativo. De ahí que sea esencial consumir antioxidantes, que ayudan a aumentar la capacidad natural del organismo para combatir mejor el estrés oxidativo inducido por los radicales libres. Y, además, mejorarán la producción de esperma.

El ácido fólico es esencial para la producción celular. En este sentido, se sabe que los hombres con un bajo contenido de folatos pueden tener un 20 por ciento más de espermatozoides poco saludables, en comparación con los que tienen niveles normales o más elevados. Destacan las verduras de hoja verde como la col rizada y las espinacas), las legumbres, los aguacates o las frutas cítricas.

Además, distintos estudios han mostrado que los alimentos ricos en vitamina E, vitamina C, vitamina D, zinc, calcio y grasas saludables pueden ayudar muchísimo a la hora de aumentar el conteo de espermatozoides.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo