Salud del bebé

Inflamación de los testículos: sus principales causas, síntomas y tratamiento

Aunque en un principio puede asustar, la inflamación o hinchazón de los testículos es muy habitual en bebés (sobre todo en recién nacidos) y en niños pequeños.

Aunque puede alarmar y causar angustia a muchos padres y madres, lo cierto es que esta afección es más común de lo que posiblemente piensas, no solo en bebés o en niños pequeños, sino también en niños un poco más mayores y en adolescentes.

La inflamación de los testículos (conocido médicamente también como hinchazón escrotal) es un problema habitual, cuyas causas pueden llegar a ser muy variadas. De hecho, la condición en sí suele dividirse en dos tipos: inflamación de los testículos indolora y dolorosa.

Principales causas de la inflamación de los testículos del bebé o del niño

Cuando la inflamación se presenta unos pocos días o semanas después del nacimiento del bebé, lo más probable es que la causa se deba a la presencia de una cantidad elevada de líquido, muy común en los recién nacidos, o bien a la acumulación de hormonas que el pequeño pudo haber recibido de su mamá justo antes del nacimiento.

Cuando esta es la causa, se trata de una inflamación o hinchazón prácticamente inofensiva, la cual tiende a resolverse por sí sola a medida que el pequeño elimina el líquido extra a través de la orina, después de pasados unos días. No obstante, si la inflamación continúa, y en particular el bebé tiene un único testículo inflamado, es posible que haya desarrollado hidrocele. A continuación pasamos a descubrir algunas de sus principales causas.

Hidrocele

El hidrocele es una causa común de inflamación de los testículos. De hecho, es tan común que suele estar presente en alrededor del 10 por ciento de los bebés varones al momento de nacer.

Los testículos del niño se desarrollan en el interior de su abdomen mientras está creciendo en el útero. Y, luego, en algún momento antes del nacimiento (se cree que en los dos meses anteriores al momento de dar a luz), pasan a través de un túnel presente en el tejido situado entre la ingle y el abdomen, y acaban descendiendo al saco escrotal.

Justo en ese momento, el paso a través de la pared abdominal debería cerrarse. Pero no siempre ocurre. De esta forma, se puede acumular líquido alrededor del testículo, y causar hinchazón o inflamación

Generalmente no suele molestar al bebé, ni causarle dolor, y es habitual que desaparezca por sí solo cuando cumpla 1 año. No obstante, en caso de no desaparecer, es posible que necesite una cirugía menor en la que el fluido se drena y se cierra la abertura.

Varicocele

El varicocele consiste en una inflamación indolora causada por la presencia de venas dilatadas en el escroto, las cuales drenan los testículos y envían la sangre de regreso al corazón. Suele ser más común en el lado izquierdo del escroto, y se estima que está presente en un 10 a un 15 por ciento de los niños pequeños.

La mayoría de los niños no presentan síntomas, salvo la propia inflamación (se puede observar que un testículo es más pequeño que el otro). Además, también puede sentir cierta sensación de pesadez, la cual empeora durante o después de la práctica de ejercicio físico. Solo en un pequeño número de casos se suele presentar un dolor continuo y sordo, muy característico.

Espermatocele

Al igual que el varicocele, el espermatocele suele ser una afección no muy común en los niños, apareciendo sobre todo en mayor medida a partir de los 14 años de edad.

Básicamente consiste en un quiste benigno, a menudo indoloro, que ocurre cerca de un testículo. De hecho, médicamente también tiende a ser conocido como quiste espermático o quiste epididimario.

Se trata de un quiste que, en realidad, se forma en el epidídimo, un tubo enrollado que encontramos detrás de cada testículo. El quiste está lleno de líquido, y generalmente no suele verse, aunque sí se puede sentir como un bulto liso, pero firme y separado.

Torsión testicular

La torsión testicular se trata de una condición grave y severa que requiere de atención médica inmediata, puesto que de no tratarse rápidamente se corre el riesgo de que el testículo afectado pueda perderse.

Ocurre cuando el cordón espermático gira y se tuerce, lo que ocasiona que se corte el flujo sanguíneo al testículo, y causa hinchazón y dolor repentinos. De hecho, se convierte en una causa común de hinchazón de testículo doloroso.

Es necesario llevar a cabo una cirugía inmediata, con el fin de salvar al testículo, ya que pasadas 6 horas desde el momento en el que se produjo la torsión, es posible que el daño al testículo acabe siendo permanente.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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