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Cómo hacer papilla de trigo sarraceno y otras recetas deliciosas

El trigo sarraceno es un alimento tan nutritivo como delicioso. Repleto de vitaminas y minerales, también aporta cantidades elevadas de fibra. De sabor suave y delicada textura, se convierte en una opción ideal para exquisitas papillas. Te explicamos cómo hacerla fácilmente.

Aunque es cierto que su nombre puede llevarnos a confusión, de tal manera que es común pensar que tiene mucho que ver con el trigo (y que, por tanto, lleguemos a creer que contiene gluten), la realidad es que el trigo sarraceno, también conocido como alforfón, consiste originalmente en un pseudocereal que no tiene en absoluto ningún tipo de relación con el trigo.
Gracias precisamente a que no contiene gluten, pero ser ingerido por parte de aquellas personas que tengan enfermedad celíaca y alergias o sensibilidades al trigo.
Eso sí, puesto que suele ser común que el trigo sarraceno se manipule y procese en empresas y compañías en las que también es habitual utilizar otros cereales que sí pueden contener gluten, para estar cien por cien seguros, lo más adecuado es intentar siempre consumir trigo sarraceno libre de gluten, en cuyo paquete se especifique que no lo contiene.
De hecho, el trigo sarraceno consiste en realidad en una semilla, de la misma manera que la quínoa, aunque es cierto que en muchas ocasiones es incluido o clasificado como un grano integral.

¿A partir de qué mes puede comer trigo sarraceno el bebé?

Dado que es un alimento que se encuentra libre de gluten, tan pronto como el bebé esté preparado y listo para la introducción de alimentos sólidos, a partir de esos momentos es posible introducir el trigo sarraceno, algo que suele ocurrir alrededor de los 6-8 meses de edad, aunque dependerá directamente de las indicaciones ofrecidas por el propio pediatra.
No en vano, el trigo sarraceno se convierte en un alimento altamente nutritivo, que destaca principalmente por su elevado contenido en fibra. Por este motivo, lo más aconsejable es introducirlo poco a poco, en pequeñas cantidades, para conseguir con ello que el bebé -y su delicado sistema digestivo- pueda adaptarse al mismo.
Es ideal a la hora de reducir el riesgo de estreñimiento entre los más pequeños, pero para evitar molestias innecesarias es importantísimo no excedernos nunca en su consumo.
Aunque es cierto que a muchos bebés y niños pequeños les encanta su sabor, por ser verdaderamente suave, inicialmente no a todos les gustará por su textura. En estos casos, en especial en aquellos momentos en los que el pequeño pasa por la fase en la que no soporta comer trozos, es posible intentar elaborar una especie de papilla más ligera, por ejemplo, a base de harina de trigo sarraceno.

Receta de papilla de trigo sarraceno para bebés

Foto: Istock

Receta de papilla de trigo sarraceno para bebésFoto: Istock

La papilla de trigo sarraceno se convierte sin duda alguna en una de las excelentes maneras a la hora de introducir este nutritivo alimento en la dieta del bebé, sobre todo en los primeros meses. A continuación, te explicamos cómo puedes aprender a elaborarla fácilmente. Una receta nutritiva y sencilla, llena de cualidades increíbles para el pequeño.
Ingredientes: 2 cucharadas de granos de trigo sarraceno crudo, ¾ taza de agua (180 ml), puré de plátano (opcional) para servir.
Elaboración:
Comenzaremos poniendo en remojo los granos de trigo sarraceno. Para ello colócalos en un recipiente con agua durante toda la noche, o durante al menos 7 horas. Luego, al momento de preparar la papilla, enjuaga bien y coloca en una cacerola con la cantidad de agua filtrada indicada anteriormente.
Lleva a ebullición y, posteriormente, cocina a fuego lento entre 20 a 25 minutos, hasta que esté suave. No obstante, si deseas una consistencia mucho más suave, puedes combinar en la licuadora o en un procesador de alimentos durante 30-40 segundos antes de servir.
En el momento de servir, tritura bien un plátano y acompaña la papilla de trigo sarraceno con él.

Receta de papilla de trigo sarraceno con higos secos

Foto: Istock

Receta de papilla de trigo sarraceno con higos secosFoto: Istock

Los higos secos se convierten también en una fruta seca nutritiva y deliciosa, cuyo sabor dulce suele gustar mucho a los más pequeños de la casa. Para niños un poco más grandes, por ejemplo, a partir de los 12-15 meses, te proponemos una deliciosa receta de papilla de trigo sarraceno con higos secos.
Ingredientes: 3 higos secos, ½ taza de trigo sarraceno y 4 tazas de agua. Puré de manzana (opcional).
Elaboración: 
En una cacerola pequeña añade el trigo sarraceno y el agua, y lleva a ebullición hasta que empiece a hervir, removiendo constantemente. Añade los higos secos y continúa removiendo hasta alcanzar la consistencia deseada.
Retira del fuego y con la ayuda de una batidora tritura bien toda la mezcla. Para bebés más pequeños, asegúrate de triturar bien, para que no queden grumos.

Tortitas de trigo sarraceno

Foto: Istock

Tortitas de trigo sarracenoFoto: Istock

Las tortitas se convierten siempre en una opción excelente para desayunos y meriendas. Y cuando el niño es un poco más grande, es perfectamente posible que pueda comenzar a disfrutarlas, acompañándolas siempre de fruta natural. Por ejemplo, las fresas o el plátano son ideales.
Ingredientes: 2 tazas de trigo sarraceno, 2 cucharaditas de levadura en polvo, 1 huevo grande, 1 taza de bebida vegetal, 2 cucharadas de aceite de oliva.
Elaboración:
En un cuenco mezcla los ingredientes secos (trigo sarraceno y la levadura en polvo). En otro cuenco grande mezcla el huevo, la bebida vegetal y el aceite de oliva. Remueve bien ambos cuencos, añade el contenido del cuenco de la harina y levadura en la mezcla líquida, y remueve bien hasta que todos los ingredientes se hayan integrado bien.
Calienta una sartén con un poco de aceite de oliva, vierte la masa poco a poco y cocina por ambos lados hasta que estén bien cocidas. Para servir, puedes acompañar con la fruta preferida del niño.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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